Miguel Ángel López Farías

Vayamos a los numeritos de la educación pública, veamos una primaria. De 25 a 37 alumnos por salón en cursos normales, unos 600 chamacos por escuela, si es de zona rural pueden llegar a los 300…

Las muestras y maestros cubren como mínimo 5 horas, jornada sencilla, son tres horarios en escuelas primarias, la regular de 8 a 12:30, ampliada de 8 am a 2:40 de la tarde y de tiempo completo de 8 a 16 horas…

Supongamos que la mitad de niños regresan a las aulas, pregunta: ¿Qué sucederá con los que no lo hagan? ¿Cómo recibirán sus clases si los maestros se encuentran en el salón? La respuesta lógica sería que durante las clases en los salones se podrían enlazar vía redes con los que no vayan, pero la gran mayoría de escuelas en el país no tienen internet en los salones…

¿Deberán los maestros trabajar doble? ¿Primero para los que sí asistan y después con los que no? ¿El sindicato de maestros ya previno esta doble jornada, una que podría durar todo un año escolar? ¿También van a hacer enojar a los profes?

Independientemente del barril de pólvora que colocarán en las familias cuando los niños y jóvenes aumenten los números de contagios. En serio que traen ganas de incendiar al país.