Miguel Ángel López Farías

Es hijo del ex secretario de la defensa nacional Enrique Cervantes Aguirre en tiempos de Ernesto Zedillo, José Luis Cervantes Martínez, fiscal del estado de México y quién el día de ayer, en la autopista Toluca – México, llegando a Cuajimalpa, a las cuatro de la tarde, fue objeto de un ataque armado por parte de «¿Un solo hombre?». Mismo que fue detenido y asegurado un vehículo y un arma larga.

La información sobre los hechos es tremendamente escasa, solo que se trató de un ataque, ¿Cuántos hombres? ¿En cuántos vehículos? ¿Cuántas armas? Directo a el convoy del fiscal… ¿Por qué razón me vino a la mente aquel atentado en contra de Omar García Harfuch en dónde le recetaron una lluvia de balas que incluyó la tétrica Barret calibre 50?… ¿Con el fiscal mexiquense solo un arma que apenas hirió a uno de los escoltas?

Lo silente del caso genera todo tipo de dudas, ya que se trata de un personaje que encabeza el órgano más importante de investigación policiaca y de aplicación de las leyes en el estado de México, pero que no lleva playera del reciente gobierno de Delfina Gómez, el fiscal fue impulsado por Alfredo del Mazo, nombrado fiscal el 10 de marzo del 2022, un cargo que dura nueve años, una posición estratégica que permite el blindaje para la trasexenalidad, o sea, un personaje como el fiscal le significa un recio salvoconducto para quienes abandonaron el barco, un asunto, tenemos conocimiento de ello, no es del agrado de la actual gobernadora.

Pero esto parece ir más allá, pues, con información que se nos ha hecho llegar, se presume que detrás de este «ataque» existiría algún tipo de advertencia-recordatorio sobre un pacto con el poderoso grupo criminal de la familia Michoacana y esos amarres inconfesables entre algunos altos funcionarios de la pasada administración alfredista y carteles de la droga.

No hay que pasar por alto que, en días recientes, en el municipio de Texcaltitlán se dio una masacre con 14 hombres asesinados, entre ellos, varios miembros de la familia Michoacana. Un episodio que puso en el radar el nivel de impunidad con el que operan estos miembros del narco debido, en gran medida, a los cercos de protección que en el Edomex se les ha brindado.

La gobernadora Gómez está parada frente al reto político de su vida, la basura heredada apesta y el tiempo de que comience a tomar decisiones le han llegado, no sólo por este, perdóneme la expresión, «ataque » al fiscal, (a ver si no lo cuadran y lo hacen ver cómo incidente de tránsito), sino por la marea de corruptos que, encabezados por del Mazo, crearon un paraíso de impunidad.

Le toca maestra Delfina, dar lecciones de verdad.