Judith Sánchez Reyes
Michelle Bachelet se bajó de la contienda por la Secretaría General de la ONU.
Este sábado, la expresidenta de Chile anunció en un video que declina su candidatura, un día después de quedar penúltima en la votación informal del Consejo de Seguridad, con 1 voto a favor, 11 en contra y 3 sin opinión.
“Hoy anuncio que he decidido no continuar con la candidatura (…) No me arrepiento de haber emprendido este gran desafío”, dijo en un video difundido en redes sociales.
Bachelet, de 74 años, dos veces presidenta de Chile y ex Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, destacó que su postulación cumplió un objetivo político:
“Contribuimos a instalar en el debate global que la próxima Secretaria General debe ser una mujer de América Latina”, en un organismo que en más de ocho décadas nunca ha sido liderado por una mujer.
En su mensaje agradeció de forma especial el respaldo de México y Brasil, que sostuvieron su candidatura hasta el final, tras el retiro del apoyo del gobierno chileno de José Antonio Kast.
“Agradezco muy especialmente a los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva y de México, Claudia Sheinbaum, que respaldaron esta candidatura desde el primer día con generosidad y convicción”.
Postura del Gobierno de México
Este sábado, tras el anuncio de Michelle Bachelet de retirar su candidatura a la Secretaría General de la ONU, el Gobierno de México reconoció su trayectoria y defendió la decisión de haber impulsado su postulación.
México sostuvo que respaldó a Bachelet por considerar que cuenta con credenciales incuestionables para un cargo de esa complejidad: dos veces presidenta de Chile, Alta Comisionada para los Derechos Humanos y directora ejecutiva de ONU-Mujeres, en un momento internacional que exige promover la paz, la no intervención, la igualdad entre los Estados y el multilateralismo.
Calificó a la exmandataria como una mujer íntegra, humanista y justa, cuyos principios coinciden con la Carta de las Naciones Unidas y con una visión de construcción de paz y defensa de los derechos humanos.
Asimismo, agradeció al Gobierno de Brasil por haber desarrollado de manera conjunta la campaña, lo que calificó como un ejercicio inédito en la historia bilateral.
El respaldo de Sheinbaum
Desde febrero, México y Brasil fueron los dos países que impulsaron formalmente a Bachelet ante la ONU. Sheinbaum sostuvo ese apoyo, incluso, cuando la candidatura se rezagó.
El 25 de agosto, en Palacio Nacional, la presidenta lo ratificó:
“Nosotros vamos a seguir apoyándola. Los argumentos por los cuales la apoyamos siguen siendo válidos”, dijo.
“Consideramos que es una mujer que representa una visión de construcción de la paz, de defensa de los derechos humanos, de defensa de los derechos de la Carta de Naciones Unidas. Ante Naciones Unidas somos iguales. Es la igualdad entre naciones, entre Estados. Y ella lo representa”.
En esa misma conferencia, Sheinbaum Pardo compartió que Bachelet le había solicitado una reunión en su visita a México y defendió su perfil:
“Es una mujer con mucha experiencia, fue presidenta de Chile en dos ocasiones, busca la paz en el mundo y la salida pacífica de todos los conflictos”.
Aunque cabe destacar que ese encuentro no se concretó, debido a la agenda que la mandataria federal.
Con la salida de Bachelet, quedan ocho aspirantes para suceder a António Guterres a finales de 2026. La favorita ahora es la costarricense Rebeca Grynspan.














