Miguel Ángel López Farías
En este espacio hemos denunciado el estado deplorable de las cosas en muchos lugares de Quintana Roo, sitios que anteriormente lucieron un potencial turístico, obligados referentes para visitarlos… hoy, convertidos en una especie de cascajo social debido a que el cáncer del narco se apoderó de municipios enteros… el de mayor impacto ha sido el de Benito Juárez, Cancún, jaloneado por cinco cárteles de la droga, sujeto al puño de bandas de secuestradores y extorsionadores.
Mafias como la rumana, la colombiana y la rusa se apoderaron de zonas hoteleras, aliadas a los carteles y operando como grandes empresas… una situación que no sería posible sin la complicidad de diversas autoridades.
Muchos de estas sociedades han sido denunciados por el periodista Alfredo Griz, reportero del medio AQN noticias, pudo documentar, tras una serie de entrevistas con operadores de los carteles que actualmente están detenidos, como es que Cancún fue entregada a las manos del crimen organizado.
Hemos tenido oportunidad de escuchar los audios de las confesiones y hemos tenido acceso a diversos documentos fotográficos y de video en los cuales se hacen visibles los vínculos entre la actual presidenta municipal de Benito Juárez (Cancún), la morenista Mara Lezama Espinoza.
Uno de los muchos testimonios señala como la propia Mara Lezama proporcionaba información a los narcos sobre empresarios que no eran afines a los intereses del grupo de la presidenta municipal para que estos fueran secuestrados.
El colega Alfredo Griz se encuentra en este momento bajo el sistema de protección a periodistas, una cosa llamada MECANISMO DE PROTECCIÓN PARA PERSONAS DEFENSORAS DE LOS DERECHOS HUMANOS Y PERIODISTAS.
Alfredo Griz, como a muchos compañeros, les toca realizar esta labor suicida del periodismo, un riesgo potencial pues en la práctica, nada nos protege de las balas, ni de los lazos de corrupción que entre políticos y narcos se da.
La presidenta municipal Mara Lezama ha sido hasta el momento protegida por las autoridades estatales, arropada por la complicidad y ese ejercicio de “dejar hacer, dejar pasar”… en cualquier sistema de justicia respetable ella no solo habría renunciado, sino estaría bajo la más estricta investigación judicial, las pruebas que aporta el periodista del medio quintanarroense son delicadas, la fiscalía general de la República está obligada a hacer su trabajo… una historia que aún no despierta.
Este compañero periodista Alfredo Griz corre peligro de muerte, se lo han advertido, van de parte de Mara Lezama, no es chiste, en México, asesinar a un comunicador es sumamente fácil… así como es sencillo que hombres y mujeres de la política gocen de la más insultante impunidad.
Así que, si algo sucede con Alfredo Griz, nos dará mucha rabia, pero aquí se lo advertimos.