Miguel Ángel López Farías

El nombre de Felipe Calderón le quita el sueño al presidente, es su némesis, lo reta, lo busca, lo acusa de  estar detrás de todas las campañas en su contra, ha dirigido los misiles de la 4T a todo lo que huela al michoacano, por ello tiro los convenios con la empresa española Iberdrola, es más, pareciera que fue Calderón y no Peña Nieto el que inundó de corrupción al país, el Presidente actual no le perdona el famoso “haiga sido como haiga sido”, aquella derrota electoral de 2006 en donde gana Felipe y pierden Roberto Madrazo y Lopez Obrador.

La batalla es sin cuartel y el ex mandatario lo sabe, tanto, que parece “apestado”, pues los espacios para Calderón Hinojosa se han venido cerrando, pocos lo buscan, nadie quiere hablar de él, las columnas periodísticas no lo invocan, pero sus tuiters son brutales por efectivos.

Inimaginable que aparezca en algún canal de televisión abierto, nadie quiere enfadar a el actual residente de Palacio, la lectura es sencilla es “tiro” directo, tanto que ni en el PAN se atreven a mencionar a quien fuera su presidente y los refrendo seis años más después de Fox, pero cosas de la vida, es ahora cuando en Acción Nacional necesitan más de la figura de Calderón, pues gracias a ese pleito abierto entre AMLO y Felipe es que se acerca una posibilidad real para que, primero, los blanquiazules ganen espacios significativos en san Lázaro y después obtengan la presidencia en el 24.

La ecuación es sencilla y aquí, en el picotazo de la semana pasada lo dijimos: Lopez Obrador escogió al PAN para el baile de codazos, los quiere de clientes, su estrategia es vender  una lucha simbólica entre el bien y el mal, él “representa “a los buenos,” a ese pueblo abnegado que lucha por combatir a la corrupción y sus demonios, que desea borrar a los conservadores que tanto daño le han hecho al país (le aconsejo leer esto motivando un nudo en la garganta). Por supuesto, algunos sectores del país creen esto, ya sabe usted.

Se toma como palabra del profeta y san se acabó; tambien lo dijimos, en el PAN no se han atrevido a “levantar el guante”, pues las respuestas de su líder azul no han tenido impacto, pues en el ring no deja de ser un peleador de peso “pluma”, chiquito, no da “la talla” y si no cambian a su boxeador difícilmente llegaran al tercer round frente a un fajador como lo es el presidente de México.

Se engañan quienes dentro del blanquiazul repiten que no necesitan a Calderón y a Margarita Zavala,  resulta que sí, que en estos momentos requieren a un personaje como él, no solo porque el ex mandatario trae un bagaje distinto, sino porque tambien, Calderón, es un “costal de mañas”, posee información clara sobre muchos aspectos delicados del país y que si bien ha sido señalado por ser de “mecha cortita” en su expediente acumula muchas horas de vuelo, conoce a su adversario y podría atomizar a todas las corrientes de frustrados que en la sociedad han tomado calles u otro tipo de arenas para mostrar su enojo, pero que no encuentran en el PAN  un muelle serio para encausar sus intenciones de cambio.

El pragmatismo impera en este caso, Calderón y Margarita poco lograran con su partido “México Libre”, si obtienen el registro se lanzarían a una cruzada de estilo quijotesco en contra de los molinos de Morena, si las pasiones amainan y el rencor es sepultado, Calderón y Acción Nacional podrían dar una batalla significativa en todos los aspectos, una salida que por lo bajo ya se menciona entre los panistas más sensibles a mostrarse sin tibiezas en el campo de batalla electoral. ¿Por cuánto tiempo más los seres pensantes en el PAN se resistirán a lo inevitable?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here