Miguel Ángel López Farías

Carlos Loret de Mola dijo en una de sus columnas que a Xóchitl Gálvez se le venía aplicando un cerco informativo, similar al que en algún momento se le recetó a López Obrador.

Loret ha sido valiente y sobra mencionarlo, una de las ventanas noticiosas más importantes en este sexenio, pero aquí, con lo de Xóchitl se equivoca.

Hablaré desde mis tribunas, urbe de hierro de radio cañón 760 de AM, el picotazo político, en su versión de radio y televisión y en plataformas digitales, cómo presidente de la academia nacional de periodistas de radio y televisión ANPERT, cómo columnista en diversos medios digitales o en el irreverente espacio de «en un corte», mismos que se le han ofrecido para que pueda platicar con la opinión pública y la respuesta de su equipo es la misma,» estamos en la lista de espera», solo que en la lista de espera hay vivillos que se saltan la fila y se cuelan hasta adelante, pues a doña Xóchitl se le ve y escucha muy seguido en una famosa cadena radiofónica con instalaciones en Polanco y antes en avenida universidad.

Xóchitl no solo goza de una increíble cobertura en medios, sino que su figura es una de las más solicitadas entre los programas de corte informativo, y casi siempre la respuesta es la misma, un democrático portazo en las narices.

Los asesores de Xóchitl se equivocan al privilegiar solo un par de espacios de radio, cayendo en el desprecio hacia otras frecuencias en dónde las mesas de análisis no son suaves ni condescendientes, y es ahí en dónde Xóchitl evita caer, pues sobra mencionar el riesgo que implica entrarle en serio «al toro» de las preguntas y que ella sea capaz de responder sin el apoyo de un teleprompter.

Xóchitl está a muy buen tiempo de corregir esto y aceptar que para alcanzar el estatus de atleta de la política y potencial jefa de estado tiene que abandonar las zonas de confort y atreverse a ese otro círculo rojo de los medios, tal y como se deposita en organizaciones como la academia nacional de periodistas de radio y televisión.

El Twitter y los tiktoks solo son efectivos si estos van acompañados de sustancia en las ideas y no solo frases chispeantes u ocurrentes, el voto no es un like, el voto es la ruta para seguir igual o darle una vuelta a la perilla… y Xóchitl ha escogido demasiados filtros para sus mensajes y cuando estos fallan sucede lo que se presentó en el monumento a la revolución, se olvida la capacidad de improvisación y se dicen tonterías.

Pero lo que ocurre con ella, también se presenta en varios más, políticos que venden su alma a fórmulas que no llevan a ninguna parte, carentes de un verdadero ejercicio para las neuronas, con capacidad de demostrar que son hábiles para encontrar soluciones a los problemas. Que dejen de mirar a sus electores como si de un grupo de idiotas se tratara.

Muchos de esos políticos, hombres y mujeres, no saben lo que es enfrentarse a medios de comunicación serios, sometidos a auténticas pruebas de ácido, que les permitan un entrenamiento para casos mucho más graves, como lo es el día a día de este país.

Aquí están los espacios Xóchitl, aquí está la cancha Claudia, te esperamos Samuel, vengan a ser entrevistados sin redes de protección. Sin espacios cómplices.

A ver si es lo mismo sin conductores de cabecera y frente al micrófono de lo mejor del periodismo en México, me refiero a la ANPERT.