La pandemia de COVID-19 provocó que las mujeres embarazadas redujeran la búsqueda de servicios de cuidados prenatales y de partos en hospitales, lo que produjo un aumento de los nacimientos en domicilios y la importancia de las parteras profesionales, dijo una representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) para América Latina y el Caribe.

Con motivo del Día Internacional de la Partera, que se conmemora el 5 de mayo, Alma Virginia Camacho, asesora regional en salud sexual y reproductiva del Unfpa, explicó que “las mujeres embarazadas han disminuido la búsqueda de servicios de cuidados prenatales y de atención de partos (en hospitales)”.

Además, se ha visualizado un aumento del partos domiciliarios en los países de la región, sobre todo en áreas rurales con menor acceso a servicios de salud”, agregó.

Camacho destacó que durante la pandemia “se ha puesto de manifiesto el rol fundamental de las parteras para la prevención de contagios de COVID-19 y la atención segura y oportuna a las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio”.

La representante de la Unfpa señaló que el desafío de los sistemas de salud durante la emergencia sanitaria ha sido “equilibrar las demandas para responder directamente a la atención del COVID-19, al tiempo que se trabaja para mantener la prestación de servicios de salud esenciales”.