Arturo Suárez Ramírez

Le deseo que tenga un buen sábado estimado lector. De nueva cuenta la violencia se hizo presente en las calles de la Ciudad de México, encapuchados y encapuchadas, destruyeron mobiliario urbano, estaciones del Metrobús y Metro, llamaron a la violencia contra quienes transitaban o querían usar el ESPACIO PÚPLICO, robaron, golpearon a periodistas. Pero lo peor es que ese grupo de hombres y mujeres mancharon la existencia de justicia, igualdad y la petición de alto a la violencia de género.

Todo esto sucedió ante la mirada pasiva de la autoridad de la Ciudad de México. El  origen de la violencia no está en la marcha, sino en la incapacidad del gobierno capitalino para resolver los casos de violencia de género, de asesinatos de mujeres, de atención adecuada a las víctimas, de reconocer que la ciudad tiene grandes problemas y dejar de culpar a la administración de Miguel Ángel Mancera, que dejo un cochinero, pero el tiempo ha pasado y la incapacidad es el sello distintivo de Sheinbaum.

También le ha fallado a la ciudadanía en escoger a personas poco eficientes en los cargos de seguridad y procuración de justicia. Deben bajarle de inmediato a esa actitud de perdonavidas que les supura por los poros. Ni Jesús Orta, ni Ernestina Godoy ofrecen garantías en sus respectivos encargos.

Que no le tiemble la mano señora Jefa de Gobierno, para poner orden en todos los rubros, porque ese es su trabajo. Construya una policía eficiente, confiable y que respete los derechos humanos, pero también use la fuerza pública cuando el caso lo amerite como en la marcha de ayer. Busque el bienestar de TODOS los capitalinos, no solamente de los grupos que le representan votos en su futuro incierto y lleno de sueños guajiros.

Para las mujeres que marcharon con esos objetivos que ya he descrito arriba, mi reconocimiento, apoyo y solidaridad. Para los y las encapuchadas que reventaron la marcha, todo mi repudio, el comportamiento simiesco de pegarle a una pared mientras gritan muera el patriarcado, es la muestra del nivel de esos individuos.

Hay que tener mucho cuidado con las marchas siguientes, veremos a esos grupos de encapuchados haciendo desmanes, no sabemos quién gana con eso, pero si quien pierde, la ciudadanía y el tibio gobierno de Claudia Sheinbaum.      

Mi solidaridad para Juan Manuel Jiménez, reportero de ADN que fue agredido por un hombre y varias mujeres.

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Muchas gracias y hasta la próxima.  

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