• Pretende desestabilizar al sector minero

El senador de Morena, Napoleón Gómez Urrutia, inició una campaña de desestabilización y desprestigio en contra de Grupo México, con el cual mantiene una vieja rivalidad, porque el legislador retiene 55 millones de dólares que debió pagar hace años a obreros de esa empresa.

Para cumplir su objetivo, el líder minero utiliza a organismos “ambientalistas de ocasión” que financia, como el denominado Poder, denuncia Ismael Leija Escalante, líder del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Conexos, que agrupa a 14 mil obreros.

Menciona que ahora Gómez Urrutia emprendió una nueva andanada de ataques en contra de las empresas, cuyos contratos colectivos no ha podido controlar, debido a que son los propios trabajadores de ellas, quienes rechazan a un dirigente sindical, que para empezar nunca ha sido minero y sólo heredó el puesto de su padre, Napoleón Gómez Sada.

Señala que, por medio del grupo “ambientalista” Poder, Gómez Urrutia “denuncia” que la presa de jales de Buenavista del Cobre, en Cananea, Sonora, almacena residuos minerales peligrosos, cuando en realidad se trata de una práctica común y supervisada entre las empresas mineras.

Leija Escalante expone que son evidentes las intenciones de Gómez Urrutia de presionar a Grupo México, con la finalidad de desestabilizar y tratar de obtener beneficios, como lo ha hecho con otras empresas del país.
Recuerda que Gómez Urrutia huyó de México en 2006, después de que se registró el accidente de la mina de Pasta de Conchos, Coahuila, y de que se le denunció penalmente por no cubrir la indemnización por 55 millones de dólares que debió entregar a trabajadores de Cananea, por motivo de la privatización de la empresa.

Indica que existen registros de que Gómez Urrutia, como líder del Sindicato Minero, firmó un documento que avalaba las condiciones de seguridad de esa mina, a tan sólo 6 días antes del accidente, en el que fallecieron 65 personas. Con esos dos elementos, comenzaron sus fricciones con Grupo México, que se mantienen hasta la fecha.