Las inversiones chinas crecieron 40 por ciento en los países ricos de Norteamérica en 2020, revela un reporte de Baker McKenzie, pero expertos advierten que el Gobierno mexicano desaprovecha una oportunidad histórica porque no ha podido atraer a estos inversores.

“Existe mucho el interés y la tendencia va hacia captar más inversiones chinas, pero faltan ingredientes en la fórmula para que se capitalice de forma mucho más exitosa”, comenta a Efe, Tonatiuh Salinas, presidente del Comité de Promoción y Atracción de Inversiones del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce).

La firma Backer McKenzie reporta que la inversión extranjera directa (IED) de China en Europa cayó 44 por ciento en 2020, a 7 mil 500 millones de dólares, pero aumentó más de un tercio en Estados Unidos y Canadá, hasta los 7 mil 700 millones de dólares.

El representante del Comce lamenta que, pese a recibir “una gran cantidad de empresas interesadas”, los últimos datos disponibles muestran una IED de China de 147 millones de dólares frente a 9 mil millones de dólares de Estados Unidos en México en 2020.

Aun así, señala como ejemplo de éxito a la tecnológica Huawei, que empezó a construir su centro de datos el año pasado en la ciudad de Querétaro, en el centro del país.