Pedro Flores  

AMLO una vez más crea otra “cortina de humo populista”, ahora informó que el próximo miércoles anunciará un programa para tener un control de precios sobre 24 productos de la canasta básica temporal para aminorar los efectos de la inflación que es del 7.05%, pero esta acción coincide “casualmente” con la época de las elecciones el próximo 5 de junio, en Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Tamaulipas y Quintana Roo donde elegirán a su nuevo gobernador.

Esta nueva promesa tiene todo el tinte total demagógico, entendiendo por demagogia, lo que dice el Diccionario de la Lengua española: “Empleo de halagos, falsas promesas que son populares pero difíciles de cumplir y otros procedimientos similares para convencer al pueblo y convertirlo en instrumento de la propia ambición política.”  

Otra “coincidencia” más resulta que un día después de que anuncia un control de precios para beneficio de las clases más necesitadas, da a conocer que envía a la Cámara de Diputados una iniciativa para transformar al INE en el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, y que sea el gobierno el que se encargue, sobre todo ahora que habrá comicios para 436 cargos de elección popular, o sea volver a los métodos que hacía realizar el PRI a quien tanto criticó.  

Es muy significativo para el país y para la economía en el futuro, que la declaración sobre el control de precios se haga precisamente cuando EU lo tiene en la mira por sus inconsistencias en los acuerdos de T-MEC y que AMLO textualmente haya dicho: “Que la respuesta de las empresas ha sido positiva”, En otras palabras, dejó a un lado a las cúpulas empresariales, lo cual incrementa la división en dicho sector.  

Ahora, si bien llegará a un acuerdo con las grandes tiendas departamentales u otras empresas, qué va a pasar con los medianos y pequeños empresarios, ante la escasez de ganancias por el congelamiento de precios habrá más despidos, cerrarán sus negocios o de plano entrarán como dice José Medina Mora Icaza, presidente de la Confederación Patronal de la República (Coparmex), al mercado negro. 

Pero el problema no para ahí, esta solución demagógica electoral, no toma en cuenta al campo, en donde se habla de darles precio de garantía, situación que ya existe creo que desde los tiempos de Luis Echeverría. La producción agrícola está sufriendo graves pérdidas provocadas por la falta de lluvia, la sequía afecta a Sinaloa, Nuevo León, Querétaro y Guanajuato y Sonora y dejó sin fertilizante gratuito a más de 300 mil productores del estado de México, Puebla, Morelos y Tlaxcala, afirmó el presidente de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina (UFIC), Isidro Pedraza Chávez.  

Además de lo anterior, hay que hacer notar que el 50 % del fertilizante se importa de Ucrania y que por su conflicto bélico no hay producción lo agrava más la situación eso sin contar con el “cobro de piso” que les ha impuesto el crimen organizado; negarse puede traer diferentes consecuencias, como son el homicidio, no sólo del agricultor sino de familias enteras secuestro o quema siembra o del negocio. Contra eso no hay nada, más que impunidad.  

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) afirma que no es una buena idea una política gubernamental de control de precios para frenar la inflación porque dañaría la economía en su conjunto y perjudicaría la competencia, quien agrega que los índices de inflación son diferentes en los diversos estados de la República.