Decenas de miles de israelíes se manifestaron en distintas partes del país para pedir la dimisión del primer ministro, Benjamín Netanyahu, por las causas de corrupción en su contra.

Las primeras gotas de las incipientes lluvias invernales no pudieron frenar a la marea de manifestantes que desde hace más de cinco meses protestan semana a semana contra el mandatario.

Hoy, como es costumbre, lo hicieron en puentes e intersecciones de todo el país, en plazas en Tel Aviv, frente a la Knéset (Parlamento) y frente su residencia oficial, estas dos últimas en Jerusalén.

Jóvenes, personas mayores y hasta familias enteras salieron a las calles portando enormes banderas israelíes, otros con las ya típicas banderas negras o con los cada vez más populares pañuelos rosados, y con un mensaje común: “Vete”.

Vinimos porque amamos al Estado de Israel, mucho, porque no tenemos otro. Y vinimos como venimos todos los sábados desde hace meses, porque algo tiene que pasar, la gente se ha despertado”, dijo a Efe Sorina, una manifestante de Tel Aviv que se trasladó a Jerusalén junto a un grupo de amigos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here