Las profesionales de la salud del IMSS no se unirán al Paro Nacional de Mujeres, convocado para el próximo lunes 9 de marzo, porque los hospitales no pueden dejar de brindar atención, afirmó Zoé Robledo, director general del Instituto.

El funcionario sostuvo que no habrá represalias ni descuentos para las empleadas que decidan sumarse a la huelga.

Sin embargo, aseguró que el IMSS no puede parar y que las trabajadoras saben «cuál es su papel».

«El IMSS no puede parar. Que el IMSS pare significa afectar a miles de mujeres, significaría, sólo para darles algunos datos, que cerca de 250 mil consultas de especialidad que ya están programadas no se podrían realizar. Los niños que van a las guarderías, cerrar guarderías afecta también a otras mujeres», declaró tras encabezar justamente un evento para sumar al Seguro Social a la campaña de ONU Mujeres a favor de la igualdad de género.

Pese a esto, afirmó ser solidario con el movimiento feminista, pero insistió en no poder frenar la atención médica.