En un hecho inédito, la Cámara de Diputados prescindió de los servicios del presunto acosador sexual denunciado por empleadas.

La secretaria general, Graciela Báez, advirtió a todos los trabajadores que no habrá tolerancia ante ningún caso que se presente en el recinto legislativo.

En una reunión a la que fueron citados todos los mandos altos y medios de la Cámara, anunció que este jueves se concluyó el contrato a la persona que fue denunciada y aseguró que se tenían las pruebas de su comportamiento.

«El día de hoy terminó su contrato, terminó de trabajar en Cámara, no vamos a tolerar ese comportamiento y hay pruebas, hay varias víctimas y esta decisión la tomamos muy seguros de lo que estábamos haciendo», dijo la principal funcionaria administrativa de la Cámara.

«No vamos a tolerar eso, ni acoso sexual ni laboral, sea de mujeres a hombres o de hombres a mujeres, lo más importante es el respeto entre nosotros».