Rafael Lulet
A sólo 16 segundos los pilotos de Red Bull terminaron el domingo, delante del tercer lugar en el Gran Premio de Azerbaiyán, donde se encontraba el monoplaza de Charles Lecler, quedando la tabla de puntos de constructores al frente el equipo austriaco con 180 puntos, más del doble de Aston Martin quienes tienen 87, en tercer lugar, con muy poco margen de diferencia encontramos a Mercedes 76 y en cuarto a los de Ferrari con 62. Con esto, se demuestra la gran diferencia del primer puesto con los demás, sin tener competencia al frente, solo se ve la lucha por el segundo lugar entre tres escuderías.
Después de un descanso de cuatro semanas, se retoma el calendario en la fórmula uno, con un circuito callejero donde se tuvo el nuevo formato de las Sprint races, una configuración independiente de la carrera principal, con pocos puntos, pero emocionante para los espectadores, con una doble clasificación, esto se repetirá en otros diferentes escenarios de la misma manera de lo mostrado el año pasado, para dar mejor espectáculo y así, atraer más atención a las competencias.
La siguiente carrera será en Miami, Florida en territorio norteamericano, el próximo domingo se disputará la cuarta competencia del año, en el circuito de Hard Rock, tal como se realizara en el 2022, se espera tener un gran espectáculo, llena de glamour, a altas velocidades y curvas desafiantes, con una longitud de 5, 412 kilómetros, equivalente a 57 vueltas, los favoritos por las condiciones del monoplaza son lo ferraris, pero, vamos a ir viendo si mejoran, porque no llevan aún actualizaciones, otra pista urbana similar a Albert Park o Yeda, todo rodeado de muros, con desgastes en las ruedas delanteras del lado derecho.
Ahora bien, gran carrera de Sergio Pérez, no dejó nunca que se acercara el holandés quien siempre será el favorito de la escudería austriaca pese haberlos dejado competir, sabe bien Checo Pérez la necesidad de estar siempre por delante de Verstappen para no recibir instrucciones de Cristian Hornes para dejar ganar al consentido de Red Bull, este año, ha empezado el mexicano muy fuerte, y es la segunda ocasión de correr al máximo dejando a su compañero de equipo fuera de la zona del DRS para no tenerlo cerca, tanto en Arabia Saudita como en Azerbaiyán, debió conducir con todo para lograr el triunfo del primer lugar, en ambas pistas se repitió la misma estrategia.
Es claro, para Red Bull, no les agradó el triunfo de Pérez, aunque deberían, tienen dos pilotos igual competitivos por encima de la parrilla y con posibilidades del campeonato, pero, para ellos, la preferencia sigue siendo el Holandés, ahora si hubo celebración en la escudería, sin embargo, minimizaron el logro del mexicano, tanto Hornes como Verstappen, manifestaron haber tenido suerte Checo Pérez por el Safety Car, el cual le permitió colocarse en la primera plaza, pero nunca dijeron que el neerlandés estuvo a raya por las restantes 45 de las 51 vueltas sin poder alcanzarlo, y de haber sido el más rápido del fin de semana, agregando, en la fórmula uno, siempre pasa eventos inesperados, permitiendo cambios bruscos para cualquiera, sino, deberían de preguntarle a Lewis Hamilton en el 2021, en la última carrera de ese año, donde perdió el campeonato en la última vuelta debido al accidente de Latifi, un verdadero golpe de fortuna para Max Verstappen quien iba perdiendo, y con todo y esto se atreven a minimizar la victoria del mexicano.
Pero pese a todo, Sergio Pérez sigue callando bocas hasta dentro de su propio equipo, no cabe duda, no solo lucha contra 19 competidores de la parrilla, sino contra Cristian Hornes, Helmut Marko e ingenieros quienes intervinieron para poner una configuración según para establecerlo igual al holandés en Australia perjudicando al monoplaza del mexicano, Checo Pérez, tiene todo para ser campeón pero romper con el paradigma de un solo piloto en las escuderías de alto rendimiento es difícil, pese a encontrarnos en otros tiempos. Es lo acrónico, una utopía en la fórmula uno.














