• El empresario mexico-estadounidense John Karl Ulrich-Sass denuncia irregularidades y corrupción en su proceso penal que lo mantiene encarcelado desde hace meses, envió una carta a Donald Trump para solicitar su intervención, así como la de la presidenta Claudia Sheinbaum

Judith Sánchez Reyes

El pasado miércoles, John Karl Ulrich-Sass —heredero de la firma Baco y ciudadano estadounidense— envió una carta al presidente Donald Trump denunciando irregularidades en el proceso penal que lo mantiene desde hace ocho meses en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México.

La misiva responde a la Orden Ejecutiva firmada por Trump – en septiembre de 2025 – para atender a estadounidenses detenidos en el extranjero que, según él, enfrentan procesos irregulares. Ulrich-Sass afirma que en su caso la prisión preventiva justificada no era obligatoria, pero un juez la impuso de todos modos.

En la carta sostuvo que presentó una denuncia por administración fraudulenta contra su hermano, Edgar Ulrich-Sass, y que —como represalia— el familiar y la Fiscalía le fabricaron un delito que no cometió.

Aseguró que gracias al principio de presunción de inocencia debería llevar su proceso en libertad y apeló también a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien promovió la Reforma Judicial de la 4T como un modelo más justo: “estoy seguro de que puede ser empática con mi derecho”, escribió.

«Denuncié a mi hermano, Edgar Urich Sass, por el Delito de Administración Fraudulenta. Por haber ejercido mi derecho, él y la Fiscalía me fabricaron un delito, sin haberlo cometido, y el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México me impuso la prisión preventiva… estoy seguro que la Presidenta Claudia Sheinbaum está auténticamente comprometida con la Reforma Judicial que fue aprobada por el Congreso Mexicano el año pasado. Actualmente, ella promueve la Reforma como un ejemplo para otros países, de un sistema más justo. Y es por eso que podría ser empática con mi derecho a la presunción de inocencia», relató.

Sus abogados anticiparon que en los próximos días solicitarán la modificación de la medida cautelar para que afronte el juicio fuera de prisión. Ulrich-Sass pidió, además, al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, mantenerse atento al caso, enmarcándolo como prueba de la nueva reforma judicial y de la Orden Ejecutiva invocada por Trump.

Los Datos

El caso de John Karl Urich-Sass, heredero de la empresa mexicana BACO, pone en evidencia la corrupción y la politización del Poder Judicial en México.
De acuerdo a la defensa, estas son las irregularidades en el proceso:

  • La prisión preventiva de John Urich se dictó sin justificación proporcional.
  • Se negó la realización de pruebas solicitadas por la defensa.
  • Se interpretó de manera indebida el delito de fraude procesal.
    Pero el caso podría arrastrar implicaciones políticas y, ahora, diplomáticas:
  • John Urich, ciudadano estadounidense, envió una carta al presidente Donald Trump para pedir su apoyo en la revisión de su proceso.
  • El caso podría generar alguna tensión entre México y Estados Unidos, y propiciar una seria de descalificaciones de parte del gobierno que lidera el republicano hacia el actuar del Poder Judicial mexicano

Prospectiva

Luego de que el pasado 25 de marzo un juez negó que John Karl Urich-Sass lleve su proceso en libertad, sus abogados defensores informaron que la próxima semana se harán una nueva solicitud, pero ahora con el respaldo del Apoyo Consular de los Estados Unidos, ya que el jueves 26 de marzo, visitaron a Urich-Sass en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México.