· México es reconocido por ser uno de los principales productores de petróleo en el mundo, pero la percepción de la energía está experimentando un cambio notable
· La transición hacia energías limpias no es solo una cuestión ambiental, sino también una estrategia para asegurar la independencia energética
María Escalante García
En un país reconocido por ser uno de los principales productores de petróleo en el mundo, la percepción de la energía está experimentando un cambio notable. Según un estudio reciente de las Naciones Unidas ocho de cada diez mexicanos desean una transición rápida hacia las energías limpias.
Este hallazgo destaca la creciente conciencia y preocupación de la población mexicana por el medio ambiente y el cambio climático. A pesar de la histórica dependencia del petróleo, los mexicanos están mostrando un claro apoyo a políticas que promuevan fuentes de energía más sostenibles y amigables con el entorno.
La transición hacia energías limpias no es solo una cuestión ambiental, sino también una estrategia para asegurar la independencia energética y mejorar la calidad de vida de las futuras generaciones. La adopción de tecnologías limpias puede traer consigo beneficios económicos significativos, como la creación de empleos verdes y la reducción de costos a largo plazo.
El informe de las Naciones Unidas subraya la urgencia y el compromiso del pueblo mexicano en abrazar este cambio. La opinión pública es un factor crucial que podría influir en las políticas gubernamentales y en las decisiones empresariales. Con un apoyo tan amplio, es probable que México vea un incremento en la inversión en infraestructura verde y en proyectos de energía renovable en los próximos años.
El deseo de una transición rápida hacia las energías limpias en México refleja una tendencia global hacia la sostenibilidad y el cuidado del planeta. Este cambio de mentalidad, impulsado por la preocupación ambiental y el reconocimiento de los beneficios económicos, sitúa a México en una posición favorable para liderar en la adopción de energías renovables en América Latina.
Transición energética
El informe “Voto de los Pueblos sobre el Clima 2024” de la ONU señala que en ocho de los diez mayores países productores de petróleo encuestados, la mayoría de las personas apoyan una transición rápida de energía, siendo México el segundo lugar, con 83 %, después de Nigeria con 89 %.
En un contexto global marcado por desafíos medioambientales cada vez más apremiantes, México destaca significativamente entre los países del G20. Un estudio reciente revela que el 95 % de los mexicanos creen firmemente que las naciones deben trabajar en conjunto para abordar cuestiones climáticas, incluso si existen desacuerdos en otros ámbitos como el comercio o la seguridad. Esta cifra es notablemente superior al promedio global del 84 %.
Este apoyo masivo a la cooperación internacional en temas climáticos refleja una profunda conciencia y compromiso del pueblo mexicano hacia la protección del medio ambiente. Los mexicanos reconocen que el cambio climático es un desafío global que trasciende fronteras y requiere una acción concertada a nivel mundial.
El respaldo a la colaboración internacional también indica una comprensión madura de la interdependencia global. Aunque los países puedan tener diferencias en áreas como el comercio o la seguridad, el cambio climático representa una amenaza común que afecta a todas las naciones por igual. En este sentido, los mexicanos abogan por dejar de lado las disputas y unir esfuerzos para enfrentar esta crisis global.
La postura de México resuena en un momento crucial, donde la cooperación internacional es más necesaria que nunca. La emergencia climática exige soluciones integradas y concertadas que solo pueden lograrse a través de la colaboración y el compromiso de todas las naciones, independientemente de sus diferencias.
En este punto, la ONU resalta que “la magnitud del consenso es especialmente sorprendente en el actual contexto mundial de aumento de los conflictos y del nacionalismo”.
En el informe también destaca que el 88 % de las personas en México creen que el gobierno debe fortalecer los compromisos para abordar la crisis climática, mientras que a nivel mundial, el 80 % de la población quiere que sus países tomen medidas más contundentes.
Sobre sus compromisos actualizados bajo el Acuerdo de París, el informe de la ONU recuerda que México apunta a una reducción del 35 % en las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, cuando finalice el próximo Gobierno de la futura presidenta Claudia Sheinbaum a iniciar el 1 de octubre.
















