• Una tapa de alcantarilla pesa en promedio 50 kilos o más y es pagada en cerca de 5 pesos por kilo, aunque el monto varía diariamente 
  • El delito de robo de coladeras representa un riesgo para los vehículos, motociclistas, ciclistas y peatones que han caído en estos huecos generando muertes, lesiones y daños materiales 

María Escalante García  

Una tapa de alcantarilla pesa en promedio 50 kilos o más y es pagada en cerca de 5 pesos por kilo, aunque el monto varía diariamente. Las ganancias son mínimas, alrededor de 250 pesos, pero el daño a la ciudad es mayor. Además del riesgo que representa una alcantarilla sin tapa, vehículos, motociclistas, ciclistas y peatones han caído en estos huecos generando muertes, lesiones y daños materiales. 

La ciudad debe desembolsar cantidades millonarias para reponer los accesorios faltantes de la red de drenaje y agua potable. De acuerdo con datos del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), en las 16 alcaldías hay 470 mil 413 pozos de visita, rejillas de piso y coladeras pluviales. 

En los últimos 2 años y 10 meses, el Sacmex tuvo que desembolsar 33 millones 660,591.84 pesos de recursos públicos para la reposición de accesorios de drenaje y agua potable faltantes, que en muchos casos se debe a que son robados para venderse en locales que compran fierro viejo. 

Año con año las rejillas de piso, pozos de visita y coladeras pluviales hechas de fierro fundido desaparecen de la noche a la mañana, y se cuentan por centenas. El artículo 224 del Código Penal de la Ciudad de México establece de dos a seis años prisión a quien cometa robo en contra del equipamiento y mobiliario urbano. 

Las cifras más recientes del Sacmex sobre este problema, que indican que de 2019 a la fecha se repusieron 3 mil 792 rejillas de piso, pozos de visita y coladeras pluviales, que si bien representan apenas el 0.8% del total de esos accesorios distribuidos en las 16 alcaldías, dejan pérdidas millonarias. 

Se estima que de 2007 al 2018, el Sacmex gastó 176 millones 695 mil 713 pesos en la reposición de 19 mil 371 accesorios de drenaje. Más de 200 millones de pesos en 14 años. 

Los tres accesorios antes mencionados están hechos de fierro fundido y son adquiridos a diversas empresas fundidoras. El más caro es la rejilla de piso, que el Sacmex adquiere a un precio promedio de 9,886 pesos por unidad, pero cuando hay un faltante, le cuesta 11,989.02 pesos en promedio reponerlo. El proceso de reposición de accesorios de drenaje tarda dos días y en él participa una cuadrilla de seis trabajadores. 

Origen del problema 

El robo de coladeras para su venta al fierro viejo es un negocio ilegal que tiene años de realizarse en la Ciudad de México y otras urbes del país. La razón es que los accesorios de drenaje y agua potable están hechos de fierro fundido, material que es comprado por kilo en los locales conocidos como fierro viejo o chatarra.  

Algunos negocios se niegan categóricamente a comprarlos, pero otros sí los admiten, ya sea trozados o completos. El ciclo es el siguiente: las personas que sustraen las tapas de coladeras, rejillas de piso o pozos de visita venden el material en establecimientos dedicados a la compra de chatarra.  

Su precio es de alrededor de 5 pesos por kilo, aunque en días pasados alcanzó hasta 8 pesos por kilo. El peso de una tapa de alcantarilla puede ser de 50 kilos o más (ya que debe soportar el paso diario de vehículos pesados), por lo que la ganancia puede ser de entre 250 y 400 pesos. 

Los recicladores acumulan grandes cantidades de fierro, para posteriormente revenderlo a recicladores más grandes o directamente a empresas fundidoras. 

Penas… 

Luego de que las hermanas Sofía y Esmeralda perdieran la vida al caer en una coladera abierta cerca del Metro Velódromo, en la alcaldía Iztacalco, se analiza elevar la sanción en el Código Penal para quienes roban las alcantarillas. 

Al respecto, el titular de Obras, Jesús Esteva, informó que utilizarán material reciclado de la construcción para elaborar tapas de coladeras y así inhibir su robo.