• IMSS comenzará mal el año debido a que no logró abastecerse de medicamentos para los primeros meses del 2022 
  • Durante tres años el gobierno de López Obrador ha prometido resolver el problema de la falta de medicinas, pero el desabasto persiste 

María Escalante García  

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) comenzará mal el año debido a que no logró abastecerse de medicamentos para los primeros meses del 2022, pese a que el gobierno federal prometió que estaría garantizado la medicina. El 2021 fue un año caótico para las adquisiciones del sector salud, luego de que la Oficina de Servicios para Proyectos de Naciones Unidas (UNOPS) se retrasó durante meses para desahogar la que sería la compra consolidada anual. 

El IMSS convocó a una licitación porque presuntamente una investigación de mercado arrojó que había suficientes proveedores, pero en el proceso exprés que desahogó en 17 días -del 23 de noviembre al 10 de diciembre-, obtuvo apenas el 9 por ciento de lo que necesitaba. 

Durante tres años el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha prometido resolver el problema de la falta de medicinas, pero el desabasto persiste y de 2018 a la fecha se dispararon mil 22 por ciento las quejas de la gente que acude al IMSS y no encuentra el fármaco que necesita. 

El IMSS reportó que, de enero a octubre de 2018, último año del sexenio de Enrique Peña Nieto, el Instituto registró 443 quejas por falta de medicinas. En el mismo periodo, pero ya de 2021, el indicador en el Sistema de Atención al Derechohabiente llegó hasta 5 mil 850 quejas. 

Los datos muestran que los reclamos comenzaron a elevarse en 2019, con un aumento de 154% respecto al año previo. Esto, cuando el gobierno de López Obrador dio los primeros pasos para sustituir el sistema de compras consolidadas que había encabezado el IMSS, acusando supuestas irregularidades y que solo se compraban las medicinas a unas cuantas farmacéuticas. 

La administración federal encargó en primer lugar esas adquisiciones a Hacienda, después al Insabi y luego incorporó en el proceso a la oficina de la UNOPS. En 2020, el problema se agravó aún más, con la pandemia. 

En el primer año de la pandemia, las quejas aumentaron hasta 5 mil 119, y en 2021 se mantuvieron en un nivel similar, las 5 mil 850 ya mencionadas de enero a octubre.  

El IMSS es una de las principales instituciones públicas de Salud en el país, con más de 59 millones de derechohabientes.   

La crisis internacional complicó aún más la compra de medicamentos, a nivel internacional, y México seguía con dificultades para consolidar su nuevo esquema de compra.  

Reclamos por desabasto 

Organizaciones de padres de familia de niños con cáncer y las que han denunciado el desabasto de medicinas en los últimos tres años han acudido a la Fiscalía General de la República para denunciar al gobierno federal, por genocidio, homicidio, discriminación y falsedad de declaraciones, luego de que el presidente López Obrador reconoció y reclamó a sus funcionarios por la falta de medicamentos en el sistema público de salud. 

Las ocho denuncias acumuladas son en contra de las autoridades señalan como responsables de la falta de medicinas al presidente López Obrador, al director del IMSS, Zoé Robledo; el secretario de Salud, Jorge Alcocer; el subsecretario de Previsión y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell; el director del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez y la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Rosario Piedra. 

Ante los reclamos por falta de medicinas, de partidos de oposición y de gente en las calles, el gobierno de López Obrador ha pasado de negar el problema a prometer que estará resuelto pronto. 

Incluso anunció que el Ejército participará en la distribución de los fármacos, una parte clave del proceso en que el gobierno de López Obrador también ha batallado para afianzar un nuevo sistema, que garantice el abasto.