·         Actividad económica registró un retroceso de 0.1 por ciento a tasa anual, una caída que, aunque marginal en apariencia, confirma el debilitamiento sostenido del aparato productivo del país

·         El principal lastre fue el mal desempeño de las actividades secundarias, es decir, la industria, la construcción y la manufactura

María Escalante García

La economía mexicana cerró noviembre de 2025 con señales claras de estancamiento. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la actividad económica registró un retroceso de 0.1 por ciento a tasa anual, una caída que, aunque marginal en apariencia, confirma el debilitamiento sostenido del aparato productivo del país.

El principal lastre fue el mal desempeño de las actividades secundarias, es decir, la industria, la construcción y la manufactura, sectores tradicionalmente considerados el motor del crecimiento y del empleo formal. Su contracción no solo refleja una menor inversión y menor dinamismo productivo, sino también la incapacidad de las políticas económicas para reactivar áreas estratégicas que hoy operan por debajo de su potencial.

Este retroceso ocurre en un contexto en el que el discurso oficial insiste en la solidez de la economía y en un crecimiento “estable”, narrativa que choca con los datos duros. Una caída interanual, por mínima que sea, evidencia que el país no está avanzando, sino apenas conteniendo el deterioro, con riesgos claros de que el enfriamiento económico se profundice en los próximos meses.

Además, el debilitamiento de las actividades secundarias tiene efectos en cadena: menos producción implica menos empleos, menor recaudación y una presión adicional sobre el consumo interno, que ya enfrenta el impacto de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.

El dato de noviembre no puede leerse como un tropiezo aislado. Se suma a una tendencia de desaceleración que prende focos amarillos sobre la conducción económica y la falta de estrategias claras para impulsar la inversión, fortalecer la industria y generar crecimiento sostenido. Mientras tanto, la economía mexicana sigue avanzando a paso lento, con cifras que desmienten el optimismo oficial y colocan a la actividad productiva en terreno frágil.

IGAE

El Inegi detalló que, en cifras originales, el retroceso anual del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) se explicó por la caída de las actividades secundarias (-0.8 por ciento), mientras que las primarias crecieron 1.3 por ciento y las terciarias avanzaron 0.2 por ciento.

En el acumulado de enero a noviembre de 2025, la actividad económica mostró un incremento de 0.2 por ciento frente al mismo periodo de 2024, según el reporte del instituto autónomo. Al interior de las actividades primarias, la agricultura subió 0.9 por ciento, mientras que la cría y explotación de animales repunto 2.6 por ciento.

En las secundarias, la minería disminuyó 1 por ciento anual y las industrias manufactureras cayeron 2.2 por ciento, mientras que la construcción creció 3.7 por ciento y la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, así como el suministro de agua y gas, avanzó 1.4 por ciento.

En las actividades terciarias, el comercio al por mayor bajó 6.7 por ciento, en contraste con el comercio al por menor, que subió 3.9 por ciento.

También retrocedieron los transportes, correos y almacenamiento (-2.7 por ciento) y el rubro de alojamiento temporal y preparación de alimentos y bebidas (-2.3 por ciento).

En sentido opuesto, destacaron los servicios de apoyo a los negocios y manejo de residuos (11.0 por ciento) y los servicios de salud y asistencia social (5.7 por ciento). En cifras desestacionalizadas —que eliminan efectos de calendario y coyunturales— el IGAE cayó 0.2 por ciento mensual en noviembre de 2025 y creció 1.1 por ciento anual, precisó el Inegi.

El dato de noviembre contrasta con el avance interanual de 1.7 por ciento reportado para octubre de 2025, cuando el repunte se apoyó en el sector primario (12.4 por ciento) y el terciario (2.4 por ciento), frente a una caída del secundario (-0.4 por ciento), de acuerdo con el propio Inegi. El IGAE es un indicador preliminar que muestra la tendencia de la economía en el corto plazo.

Ajuste trimestral

El dato de noviembre se da a conocer luego de que el Inegi ajustó al -0.2 por ciento trimestral el retroceso definitivo del Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre y a una semana de darse a conocer el desempeño de todo 2025.

De acuerdo con analistas, México ha evitado una recesión técnica tras no verse tan afectado por los aranceles de Estados Unidos, aunque la economía mantiene un desempeño débil hacia el cierre de 2025.

La economía de México creció 1.5 por ciento en 2024, pero cayó 0.6 por ciento de octubre a diciembre, su primera contracción a tasa trimestral en los últimos tres años, ante la incertidumbre causada por la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

El país creció 3.2 por ciento en 2023, 3.9 por ciento en 2022 y 6.1 por ciento en 2021, según las cifras actualizadas del Inegi, mientras que en lo que va de 2025, el Inegi ha registrado un incremento de 1.2 por ciento del PIB nacional.