Moisés Sánchez Limón

Tanto nos has golpeado, injuriado y estigmatizado con la idea de dividirnos que ya estamos hasta la madre. Y tenemos miedo.

No, en el ejercicio del periodismo no hay valientes, hay algo más profundo y de amplia condición humana: hay profesionales comprometidos con su tarea social; cada quien, con su espacio, sus convicciones despojadas de banderías, salvo las excepciones del periodismo militante que se respeta y entiende. Pero…

Cínico y demagogo, Andrés Manuel López Obrador se victimiza porque los periodistas, los reporteros lo criticamos y acuciosos colegas lo desnudan falaz y corrupto que oculta bajo la alfombra de la impunidad los delitos de la familia real y sus corifeos.

¡Ah!, y nos utiliza como vía y pretexto para desviar la atención nacional de los asuntos graves, severos de la situación del país.

¿Inflación, carestía?, él tiene otros datos. ¿Inseguridad y manga ancha para el crimen organizado y desorganizado? Los acusará con sus madres y abuelos.

Matan al octavo periodista en lo que va de este 2022 en México y se apresuran a investigar si era periodista.

Y Su Alteza Serenísima reprocha al colega michoacano Armando Linares López, ultimado el martes pasado, no haberse acogido al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Lourdes Maldonado estaba registrada en el Programa de Protección de Periodistas de Baja California, pero la noche del domingo 23 de enero pasado, la mataron descerrajándole un balazo en la cabeza.

¿Estamos, Andrés Manuel I?

No, no son crímenes de Estado los que se han cebado sobre los periodistas. No, no es necesario accionar el gatillo del arma homicida, basta con atacar y descalificar al gremio desde el púlpito de la mañanera en Palacio Nacional para alentar a criminales de toda monta para agredir, amenazar y matar a periodistas.

Estamos hasta la madre, Andrés Manuel.

El Mecanismo de marras bajo la férula de la Secretaría de Gobernación, es decir, del gobierno de la honestidad valiente, de abrazos no balazos, no protege a los periodistas ni a luchadores sociales, los (nos) instala como un blanco abierto e impune.

¡Péguenle, a los periodistas!, se entiende como arenga al cotidiano golpeteo contra el gremio y más cuando se generaliza asumiéndose que es corrupto y al servicio de intereses bastardos, llamándonos traidores a la patria, fifís, conservadores, golpistas.

¿El gremio periodístico está dividido? No, pese a los intentos presidenciales de lograr este objetivo para que la sociedad le pierda confianza y credibilidad. Y en esos intentos hay mercenarios que se asumen periodistas y están al servicio del licenciado presidente, cumplen su tarea con preguntas a modo. Y los hay oficiosos que son los peores porque no son periodistas más transitan como tales.

Y “organizaciones” que sirven al interés oficial y convocan a reuniones de presunta defensa de periodistas. La suspicacia tiene, por tanto, fundamento.

Mire usted. Hace unos días coincidí con Rodolfo Montes, en la cobertura periodística de un acto convocado por alcaldes de diversas partes del país.

Le comenté que en el medio periodístico capitalino corría la versión de que el encuentro de periodistas, al que convocó e incluso informó al licenciado presidente y se celebró en Chiapas, había contado con el apoyo de Comunicación Social de la Presidencia de la República, es decir, es parte de la estrategia, si a ello puede llamársele así, para lavarle la cara a Andrés Manuel I.

Por supuesto, Rodolfo negó esa versión, rechazó haber sido maiceado para hacer tarea mercenaria, incluso dijo que ya no le era permitido el acceso a las mañaneras en Palacio, pero de pronto reapareció.

Rodolfo tiene sus razones y las respeto, como respeté y me sumé a ese planteamiento hecho a Su Alteza Serenísima de frente, de que, en protesta por las agresiones a periodistas, los presentes no le harían preguntas. Pero…

Rodolfo reapareció este en la mañanera con una explicación barroca y protesta agregada, aunque con sus bemoles como eso de citar que los asesinatos contra periodistas datan del sexenio de Felipe Calderón, casualmente, en sesgada visión de la historia contemporánea. ¿Y Manuel Buendía y qué de los periodistas ultimados y amenazados en otras administraciones?

Lo que dijo Rodolfo Montes dio pauta a la perorata de autodefensa presidencial que, por cierto, debiera encabezar a los asuntos que trata la bachiller Ana Elizabeth García Vilchis, en esa plataforma cuya desaparición demandó el Parlamento Europeo, de quién es quién en las mentiras de la semana.

Rescato lo dicho por Rodolfo al licenciado presidente. Tengo las propias, usted saque sus conclusiones. A saber.

“El 5 de marzo, usted lo supo desde principios de año, presidente, nos reunimos, hubo un encuentro nacional en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, a propósito del asesinato de Fredy López Arévalo el 28 de octubre. Y desde entonces a la fecha comenzaron a divulgarse, ahí a difundirse diversas afirmaciones de que usted me había pedido, a través de Jesús Ramírez Cuevas, que yo organizara este evento para tratar de mitigar esta situación, presidente. ¿Fue así, presidente?”, inquirió Rodolfo.

López Obrador respondió lo elemental a una pregunta pueril que de suyo lleva la respuesta negativa.

No, y nunca lo hacemos, y no tenemos nada que ocultar. El que nada debe, nada teme”, respondió el Duce,

Rodolfo Montes continuó.

Otro tanto de las redes sociales también decían que estábamos de sediciosos, de golpistas, de apátridas y que nos estábamos acercando a embajadas de otras naciones en nuestro país para fondear esto y que de dónde salió tanto recurso.

“Fue un evento autogestivo (¿?), había 142 periodistas en el Teatro ‘Zebadúa’. De puño y letra llegaron y se registraron una veintena de estudiantes de la licenciatura de la carrera de Periodismo, otro tanto más de maestrías estuvo ahí presentes, y sacamos un resolutivo.

“Y precisamente antier nos abrió sus oficinas el subsecretario Alejandro Encinas, quien, por cierto, si bien no estuvo de manera presencial, siguió de cabo a rabo todo este encuentro. Se prolongó por varias horas y nos recibió y con mucha atingencia estuvimos el 14, el día 14, en sus oficinas dos horas platicando con él, a ver de qué manera podíamos revertir esta situación, esta pesadilla que está padeciendo el gremio periodístico en nuestro país.

“Y esto nos lleva, presidente, a declarar una suerte de emergencia nacional. No tenemos que esperarnos a que a finales de año se modifique la ley del mecanismo. No necesitamos ya un mecanismo reactivo, necesitamos una campaña muy agresiva de prevención.

“Y decirles a todos estos servidores públicos o a quienes han quitado la vida a los periodistas que para nosotros esas personas son la bazofia de este país, son la escoria de este país, presidente. Y les van a faltar balas porque somos muchos, vienen camadas, oleajes de nuevas generaciones de periodistas que están dispuestos precisamente a arriesgar la propia vida, como lo estamos haciendo nosotros.

“Muchos de nosotros ya estamos cansados de esta situación, estamos agotados de este escenario tan violento en contra de nuestra y precisamente por estar combatiendo, como usted combate a la corrupción. Por eso mataron también a Armando Linares, él lo ventiló públicamente y ejecutaron primero a uno de los suyos y después a él, presidente.

“Entonces, es una emergencia nacional que nos gustaría que compartiera usted con nosotros, y que más allá de estos informes, como lo considero el subsecretario Alejandro Encinas, una comisión de periodistas le demos seguimiento a esta situación y ver la manera en que salimos de este escollo, presidente”.

Bueno, bueno, Rodolfo no criticó a la postura presidencial que agrede, calumnia y descalifica a los periodistas y medios de comunicación mexicanos y de pasada a extranjeros. ¿Alejandro Encinas tendrá la solución, porque en tres años ha operado con lo que se le unta al queso? ¿Cansados de esta situación? ¡Hasta la madre!, y más cuando el principal agresor y provocador de violencia contra periodistas, es el licenciado presidente.

Pero…

“(…) lamento muchísimo lo del asesinato del periodista de Zitácuaro, de ayer. Ya estamos haciendo la investigación, se les va a informar mañana, se va a dar un informe completo sobre seguridad en el país y se va a informar caso por caso de los periodistas asesinados. Dos cosas les adelanto:

“Una, que no son crímenes de Estado, nunca jamás nosotros vamos a mandar a matar a nadie, ya no es el tiempo del ‘mátalos en caliente’, primero.

Y, segundo cero impunidad, y mañana vamos a profundizar sobre estos temas.

“Cuando se desató la violencia (justificó) no había sistema de protección a periodistas con Calderón, para que no se rajen las vestiduras, no había sistemas de protección a periodistas, no lo crearon, tampoco se clasificaba como feminicidio el asesinato de mujeres durante el tiempo de Calderón e imperaba la impunidad, no había planes de búsqueda de desaparecidos. Nada de eso. Nada más para recordarlo”, dijo Su Alteza Serenísima. ¿Y?

¡Ay, Andrés Manuel! ¿Te preocupan los periodistas?

“Y tenemos que ser muy puntuales –acusó el licenciado presidente– porque hay mucha zopilotada que están molestos, pero no por esto. Ya lo he dicho, o sea, usan a los niños con cáncer para proteger sus intereses y les pagan para seguir robando a periodistas con el propósito de que nos ataquen (…)”.

¿Somos los malos, Andrés Manuel? Digo.

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