Miguel Ángel López Farías

Farderillo, así se les conoce a las mascotas que acompañan a su amo y que suelen ladrar de manera escandalosa cada que el que les sirve las croquetas se lo ordena. Este tipo de mascotas (en realidad, los perritos no tienen la culpa) tienen esa misión, gruñir y mover la cola… pero la naturaleza se expande y algunos seres humanos toman esas conductas caninas como parte de un estilo de vida…

De hecho, y no exagero, existe en la fauna política, verdaderos maestros del arte del fardillerismo, rebosantes de abyección, al grado que forjan sus carreras bajo la simpática estampa de las posiciones con rodilleras. Y no hablo de lealtad, esa es una moneda con un valor superior, me refiero a la subcultura de permanecer a lado del amo, aunque el amo los maltrate o peor, vayan a parar a la cárcel “aguantando vara”, para que el capo no sea el que duerma en el reclusorio. Hay trayectorias que están repletas de lodo y basura, que adolecen de algún brillo o un matiz de dignidad…

Se necesita solo mencionar el nombre de él o la persona en cuestión para que la repuesta de los consultados brinque hacia los sobrenombres… “el señor de las ligas”, el fundador de toda una camada de políticos que brincaron de videos escandalosos, mismos que nos confirmaron que no solo eran corruptos, sino cínicamente corruptos…

René Bejarano, sin voz propia, pues los farderillos no la tienen, ha arrojado el escupitajo para exigir la expulsión de Ricardo Monreal, utiliza el pretexto de Sandra Cuevas y su triunfo en la Cuauhtémoc, de un hipotético apoyo del senador para el triunfo de la hoy vapuleada alcaldesa…

Bejarano es el menos indicado para prender hogueras, sus manos están repletas de las aguas pestilentes de esas cañerías que el bien conoce.

Pero en algo no se equivoca Bejarano, en agitar el cuerpo nervioso hacia quien representa el personaje más congruente de la izquierda mexicana, no solo de un devaluado moralmente partido de Regeneración Nacional.

¿Quién le pidió a Bejarano que les gruña a las rudas del auto?  El nerviosismo es evidente en esos círculos siniestros por el resquebrajamiento de otros proyectos hacia la presidencia y por la ruta de desastre que este país ha tomado de la mano de una secta en el poder.

Mire usted, que mandar a Bejarano a afilar la guillotina, al mayor tramposo y corrupto político del sistema solar. ¡En verdad que están desesperados!