- Marco García Ayala, suda con la presunción de “moches”
Fragon
Finalmente, se cumplió el presagio maquiavélico o diabólico. Y hasta inevitable. Sonia Ocampo Chapa –la lideresa perpetua- compitió una vez más con todo el descaro, espejo del cinismo… y ganó. Con mínima diferencia, pero agarró “hueso” para ¡un quinto periodo más! Ya tiene 16 años de “dirigente” sindical la flamante laboratorista emanada de un CBTIS.
La evidente carencia de asesores que padece la eterna lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (SNTSA), Sección 20, la desarropa cada vez más. Es su talón de Aquiles. Confía únicamente en un grupúsculo de periodistas a modo.
Mientras tanto, los medios que arremeten en contra de la lideresa inmortal por escribir la veracidad, los toma como “no pasa nada”, “es fuego amigo”, y así se las va gastando. Paulatinamente, se ha reducido el cobijo periodístico a favor de Ocampo Chapa.
Y ante todo este contexto, se aferra a sus añejas y envejecidas ideas. La detonación no tardó. La que pregona como “redentora” de la clase trabajadora, le llegó su turno con la justicia y rendición de cuentas.
Varios trabajadores la acusan de malversaciones en los ahorros. Resulta que tanto personal de la Secretaría estatal (SSH) como la propia Sección sindical, recibían el 2 y 1 por ciento, respectivamente, de lo que quincenalmente descontaban Financieras a la nómina de empleados, a quienes les hacían cobros excesivos por préstamos solicitados o descuentos por créditos que no tramitaron. Así el descaro, desfachatez y todo sinónimo que aquí resuene a modo.
Los afectados detallaron que la Fiscalía Estatal Anticorrupción de la PGJEH, detectó que dichas empresas recibían 6 millones de pesos cada quince días por el descuento a la nómina de empleados. Amén que la lideresa recibía en su cuenta bancaria personal 120 mil pesos. Paralelamente, personal de la dependencia recibía 60 mil pesitos.
Además, existen convenios violentados que ya fueron exhibidos como parte de los testimoniales que han exhibido un promedio de 60 quejosos -más los que se vayan acumulando- en el transcurso del tiempo.
Hace unos días, Sonia Ocampo salió de la Procuraduría General de Justicia y de paso, visitó el Congreso local con la finalidad de implorar ayuda, dado que tiene el agua hasta el cuello. Sola, taciturna, con un dejo de preocupación, caminaba rumbo al estacionamiento donde había dejado a unos pasos, su flamante camioneta. Los allegados a la eterna lideresa confiesan que se está quedando sola en un barco que se enfila al despeñadero en un escenario acantilado y nada adelantador a quien, evidentemente, muestra enfermedad por el poder.
Marco García Ayala.
Cobra fuerza el rumor que, Marco Antonio García Ayala, presidente del Comité Nacional Ejecutivo (CEN) del SNTSA, -quien, por cierto- se le recuerda más por su nefasto paso por San Lázaro como “diputado federal”, suda la gota en serio porque fue quien apoyó abiertamente la postulación de Sonia Ocampo, a cambio, según se dice, de “compartir dividendos económicos”, de ahí que la perpetua lideresa compitió en los comicios con total seguridad. (Continuará…)
lapoliticaenlosestados@gmail.com / abcnoticiasmexico@gmail.com















