Fragon

EN PICADA, en descenso, en decadencia, en depresión, caída libre, y demás sinónimos, resumen la debacle de la carrera política de José Luis Romo Cruz, titular de la Secretaría Ejecutiva de la Política Pública Estatal del gobierno de Hidalgo.

 El originario de Ixmiquilpan arribó inicialmente a la Secretaría de Desarrollo Económico a invitación del gobernador Omar Fayad. Y con su estrella de Harvard -que presume exuberante- inició su encomienda. Sin amplios reflectores.

Sin embargo, su galopada política tuvo un giro. Cambió metódicamente. Confiesan los cercanos a Romo Cruz que el domingo 28 de julio del 2019, antes del mediodía, recibió una llamada inesperada del cuarto piso del palacio de Plaza Juárez.

La indicación: “Te vas a la Secretaría Ejecutiva. Mañana te espero en el despacho… Refieren que el rostro -del aún encargado de la Sedeco- destellaba de júbilo incesante. Vaya, no daba crédito de su nueva encomienda.  Sabía perfectamente del trampolín que representaba esa posición.

Romo Cruz llamó a su séquito más cercano. Les confesó la buena nueva. Por la tarde del lunes 29 de aquel julio 2019,  el gobernador Fayad le dio el nombramiento formal para despachar en la Secretaría Ejecutiva de la Política Pública Estatal.

Pasadas las 22 horas de ese mismo lunes, Romo se presentó ante los integrantes de la SEPPEH. Escuchó las funciones de los principales trabajadores. Al día siguiente, pasó a visitar cada área que integraba su nueva madriguera.

Desde entonces, el de Ixmiquilpan oyó funestos consejos de terceros. Ajenos a su círculo.  Conforme avanzaban los días,  se incrementaban los ceses de distintos empleados. Incluso, trasciende que, Romo Cruz figura como el funcionario estatal con más despidos en su haber. Los motivos no tenían sustento. La realidad era diferente. Se intuía un trasfondo con síntomas políticos.

En esos momentos, el rumor prevalecía que su antecesor, Israel Félix Soto, había dejado la vacante por diferencias con el jefe del ejecutivo estatal. (Lo que hoy, el beato tiempo explica todo diferente y hasta con detalles).

José Luis cayó en una trampa ingenua. Y arremetió con el personal que olía a su antecesor. Asimismo, comenzó a tener desgastes con algunos secretarios.

Pasados los meses, paulatinamente se encogió su presencia en eventos públicos a lado de Omar Fayad. Y qué decir de sus portadas en algunos medios locales. Poco a poco se fue achicando.

Tanto había escalado en su carrera política, que José Luis Romo  tenía la seguridad de ser ungido como abanderado de diputado federal por Pachuca, aunque sus raíces son del municipio de Ixmiquilpan. En el mes de enero de este 2021, acudió con varios de sus compañeros priistas a registrarse al CEN del PRI.

Finalmente, no fue abanderado del tricolor. Y desde entonces vino la debacle del condecorado de Harvard. En este espacio lo comentamos varias veces. Y el presagio se cumplió. Romo Cruz prevalece taciturno, dolido. Con nulo futuro. Se asoma en ese abismo a la que llaman sepultura política. (Continuará)…

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