Fragon 

EL PASADO viernes, cerca del mediodía, los priistas convocaron a una rueda de prensa en San Lázaro para informar detalles respecto a su propuesta de la Reforma Electoral que contempla 10 puntos. El grupo tricolor lo encabezó Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del CEN del PRI. Y, por supuesto, Rubén Moreira Valdez, coordinador del grupo parlamentario del PRI en San Lázaro. 

El evento se realizó sin contratiempos. –AL menos hasta ese momento- El semblante de Rubén Moreira se advertía alegre, sereno y convencido de la proposición que confeccionaron en el seno del priismo. 

Casi una hora después, concluyó la conferencia. En el típico “chacaleo”, varios reporteros rodearon al legislador federal Rubén Moreira Valdez. El temple que destilaba previamente, cambió en cuestión de tiempo ante las dos rígidas interpelaciones que le hizo un comunicador del periódico 24 horas.  

La primera.- Reportero: “Diputado. ¿Qué considera que falló en uno de los bastiones del PRI en Hidalgo?, pues la candidata Carolina Viggiano, va en las encuestas varios puntos abajo. ¿Qué considera que la falló al PRI en Hidalgo en esta campaña? Y Si ya da por perdido usted Hidalgo…” 

Fue brusco el cambio de semblante de Moreira.  Con un entrecejo fruncido, contendiendo el cólera, respondió: “¿Usted les cree a las encuestas? Yo tengo un montón de encuestas que nunca han acertado. Carolina va a ganar, no se preocupe…” y enfiló para esquivar más interrogantes.  

Sin embargo, venía otra pregunta más. Un tema obligado, pero quizá incómodo para el entorno priista. Fue la opinión respecto a las declaraciones patrimoniales –supuestamente- no declaradas por su esposa Carolina Viggiano Austria. 

“Discúlpeme. Esa respuesta ya la dio. Llévele la respuesta a quien lo mandó”, así, grotesco, con un matiz pendenciero, respondió el ex gobernador de Coahuila quedando exhibido en un video (de 35 segundos) que el mismo periódico publicó en su sitio web.  

Ya después no pasó nada. Así se las gastan algunos priistas –la mayoría, mal asesorados- por sus “jefes de prensa” de los que siempre acuñen rancias frases como “no pasa nada”. “Seguramente es parte de la guerra sucia”. También, este penoso escenario puede ser el reflejo de la desesperación que hace presa a los del PRI (léase termino nacional o local), porque simplemente no levanta del todo la campaña de Viggiano Austria en territorio hidalguense. 

Tan solo citamos uno de varias debilidades del equipo de la abanderada priista. Las áreas de comunicación social tanto de su equipo de campaña, como del CDE-PRI-Hidalgo, no dan una. Tal parece que ronda el fantasma del pasado, cuando las cuentas de redes sociales del PRI local, mostraban ineludible distanciamiento con la cúpula nacional. Ahí están los hechos. Basta echar un vistazo a Twitter. Principalmente, cuando operaba la dirigencia Erika Rodríguez Hernández, quien ganó como “premio” una diputación en el Congreso hidalguense.  

Del cuartel de guerra de los priistas emana un tufo a divisionismo –totalmente maquillado-. Surgen varias interrogantes. ¿Acaso no existió una acertada operación cicatriz?  Cualquier entresijo se despejará el próximo 5 de junio, día de las votaciones. Al tiempo…