Víctor Hugo Islas Suárez
Somos una especie interesante, una mezcla interesante, somos capaces de tener sueños hermosos y horribles pesadillas, nos sentimos perdidos, tan aislados, tan solos, pero no lo estamos, hemos encontrado que lo único que hace este vacío soportable es tenernos.
Muchas veces en las noches cuando se ven las estrellas, solo admiramos la luna, las nubes y los más entusiastas vemos estrellas, soles, imaginamos sistemas solares en nuestra propia galaxia y hasta imaginamos otros planetas, porque si, no estamos solos, no podemos estar solos, “El universo es un sitio bastante amplio, si solo estamos nosotros, me parecería un auténtico desperdicio de espacio.” (diría Carl Sagan) aunque para muchos la posibilidad de vida extraterrestre inteligente está vedada solo a la ciencia ficción, poco a poco la posibilidad ha calado entre la comunidad científica, que busca evidencias sobre la existencia (o no) de estos supuestos seres.
Bajo las siglas SETI “Search for ExtraTerrestrial Intelligence” se han llevado a cabo muchos experimentos desde la segunda década del siglo XX, algunos de ellos girando alrededor de la idea de que, al igual que nosotros emitimos señales que viajan por el espacio, otras posibles civilizaciones extraterrestres podrían estar haciendo lo mismo, ya sea consciente o inconscientemente.
Hasta el momento se han registrado algunas señales que no tienen un origen identificable, como la señal “Wow”, detectada en 1977 -que también ha tenido sus intentos de explicación más allá de la teoría extraterrestre-. Sin embargo, ninguna se ha repetido o ha acumulado suficientes pruebas como para ser considerada un argumento de peso en la existencia de vida fuera de nuestras fronteras terrestres.
Pero aún con esto, seguimos buscando, tenemos que seguir buscando, “solo somos una raza de primates en un planeta menor de una estrella ordinaria, pero podemos entender el universo” (Stephen Hawking) y por ello no deberíamos estar gastando nuestro tiempos y recursos desarrollando formas nuevas de matarnos, sintiendo que somos todo poderosos en un universo en donde en realidad no somo ni un punto azul pálido visto a mil años luz de distancia, no, no estamos solos, no podemos estarlo, y esta afirmación debería de ponernos a pensar en que pasara cuando nos encontremos con otra especie (o la misma pero que venga de lejos) ¿se imaginan algo así? Posiblemente si los extraterrestres nos visitaran, ocurriría lo mismo que cuando Cristóbal Colón desembarcó en América y nada salió bien para los nativos americanos.







