Víctor Hugo Islas Suárez 

Esta semana tuve una divertida y entretenida plática con una amiga, todo derivado de la sorpresa que tenía porque por fin le llamaron del trabajo al que se postuló, y cuando me dijo que tenia ese sentimiento de emoción, empezó todo, de hecho, hasta tuvimos que ir a internet y consultar a otra amiga para pedir su ayuda para aclarar todo, ya que yo insistía en que la emoción no es un sentimiento, aquí pues el resultado de la investigación realizada, creo que puede ser de interés. 

Los sentimientos son el estado afectivo de ánimo que es provocado por una emoción hacia una persona animal objeto o situación, asimismo un sentimiento también se refiere al hecho de sentir y sentirse, resulta importante diferenciar las emociones de los sentimientos, las emociones son estados afectivos que todos experimentamos entre una emoción un estado de ánimo, y un sentimiento debemos ver su intensidad y duración a las de mayor intensidad y menor duración las llamamos emociones, a las de menor intensidad pero mayor duración las llamamos estados de ánimo y a las intermedias las vamos a reconocer como sentimientos. 

La suma de una emoción y un pensamiento dan como resultado un sentimiento, es decir se trata de las experiencias mentales de los estados de cuerpo que surgen cuando el cerebro interpreta las emociones que aparecen con los estímulos externos, entonces el término sentimiento se puede confundir con la emoción, pero no es así, ya que la emoción es la reacción instantánea ante una situación, por ejemplo cuando estás jugando con tus amigos y de repente sin decirte nada te sacan del juego, al instante te sentirás sorprendido por la noticia y enojado por lo que hicieron pero en cuanto empieces a preguntarte ¿Por qué?, ¿Qué tuvo que pasar para que sucediera eso? ¿Qué habrás hecho mal?, entonces estás pensando, meditando, y las posibles respuestas te pondrán triste y ese ya va a ser un sentimiento, ¿Notaste la diferencia entre emoción y el sentimiento?  

Los sentimientos duran más que la emoción pues su duración es proporcional al tiempo en que pensamos en ellos, un claro ejemplo es el amor que la gran mayoría de la gente lo identifica y clasifica como un sentimiento y es porque sabes que estás enamorado o enamorada, porque piensas mucho en la persona, en la relación que llevan y lo bien que se sienten juntos, pero hay sentimientos positivos y sentimientos negativos, los positivos llevan a una conducta más positiva y estos pueden ser euforia, admiración, afecto, optimismo, gratitud, satisfacción, amor y agrado, sin embargo los sentimientos negativos los experimentamos de forma desagradable y ejemplo de esto son el enfado, odio, tristeza, indignación, impaciencia, envidia, venganza y los celos, si bien es cierto que para cada persona el concepto de lo bueno y de lo malo se interpreta a placer, también es cierto que la gran mayoría podríamos decir que el amor es bueno y el odio es malo. 

Algo que podemos inferir de todo esto es, que si en verdad los sentimientos dependen del “tiempo” se pueden entonces cortar por otros sentimientos, la fragilidad o fortaleza de un sentimiento depende mucho de las personas y está íntimamente ligado al entorno, a eso que nos provoca los sentimientos,  para dejar de “sentir” algo malo, o bueno, la posible solución consiste en alejarnos de ese entorno, cortarlo por completo, sobre todo si es algo malo, de lo contrario se generan resentimientos, (sentimiento persistente de disgusto o enfado hacia alguien por considerarlo causante de cierta ofensa o daño sufridos y que se manifiesta en palabras o actos hostiles) 

Posiblemente esto les ayude a encontrar el porque hay tanto resentido en el mundo, y esto hay que aclararlo, el “sentimiento de superioridad” es en verdad un complejo. El complejo de superioridad es un mecanismo inconsciente en el cual tratan de compensarse los sentimientos de inferioridad de los individuos, resaltando aquellas cualidades en las que “sobresalen”, después de casi 3 horas de plática recordé el porque la especie humana es tan compleja, podríamos ser todos felices, pero existen los pensamientos enanos que no nos dejan serlo.