Víctor Hugo Islas Suárez

El monopolio de los datos personales es un tema que ha generado preocupación en todo el mundo, con el aumento del uso de la tecnología y la digitalización de nuestras vidas, cada vez más empresas recopilan grandes cantidades de datos personales de sus usuarios, estos datos pueden incluir información sobre nuestros hábitos de compra, nuestras preferencias, nuestra ubicación y mucho más (pero mucho más, piensa en todas tus búsquedas, visualizaciones y hasta direcciones que le has pedido al teléfono)

Unas pocas empresas, como Facebook e Instagram, poseen información de millones de usuarios y aplicaciones como las de pago online recaban enormes cantidades de datos, esto les da una ventaja competitiva y les permite ofrecer servicios personalizados a sus usuarios, sin embargo, también plantea preocupaciones sobre la privacidad y el control de nuestros datos personales.

Los gobiernos y los organismos reguladores han comenzado a tomar medidas para abordar este problema, en Francia, por ejemplo, se han manifestado públicamente preocupaciones sobre el monopolio de los datos personales y se han abierto investigaciones para esclarecer la relación entre los métodos de pago más vanguardistas y el almacenamiento de datos personales.

El monopolio de los datos personales es un tema importante que requiere atención y regulación, es importante que se tomen medidas para garantizar que nuestra información personal esté protegida y que tengamos control sobre cómo se utiliza, pero, sobre todo, debemos leer los términos de uso y condiciones de TODAS las aplicaciones que usamos.

Hay varias consecuencias negativas del monopolio de los datos personales, las más preocupantes (además de la filtración de la información) pueden ser las “cámaras de eco” y las “burbujas de filtro”

Las cámaras de eco y las burbujas de filtro son dos conceptos relacionados con la forma en que recibimos información en línea. Una cámara de eco es un entorno en el que una persona solo recibe información que refuerza sus propias opiniones y creencias. Esto puede ocurrir cuando una persona solo se informa a través de medios afines a su ideología, lo que puede llevar a la polarización y el extremismo.

Por otro lado, una burbuja de filtro es un término creado por el activista de Internet Eli Pariser para referirse al sesgo que provocan los algoritmos de Internet cuando intentan personalizar nuestras búsquedas de información. Esto puede llevar a que solo veamos información que se ajuste a nuestras preferencias y creencias, lo que puede limitar nuestra exposición a puntos de vista diferentes.

Ambos conceptos están relacionados con la forma en que recibimos información en línea y pueden tener un impacto negativo en nuestra capacidad para tomar decisiones informadas y tener una perspectiva global.

Además, el monopolio de los datos personales también puede tener un impacto negativo en la competencia y en la salud general de nuestra democracia. Por estas razones, es importante que se tomen medidas para regular el uso y el control de nuestros datos personales.

No les parece curioso que en Twitter, Facebook, Instagram etc. Siempre nos aparezca contenido que va de acuerdo a lo que creemos y hemos visto, esto sucede justamente porque así están desarrollados estos algoritmos “para satisfacernos”.