Víctor Hugo Islas Suárez 

Sí es usted de los que se queja de la “estrategia” de los gobiernos ante la pandemia, es usted un crédulo de todo lo que hace y dice el vecino, ya se vacunó, o no, pero igual dejó de usar el cubrebocas y anda en el cine, en los bares y cafeterías porque “ya es necesario y/o ya no aguanto el encierro” 

Sin pedir permiso le llamare a usted o cualquiera que cumpla con la descripción que dado ESTULTO, ya que sí bien tiene medios de comunicación al alcance de la mano, hace todo lo que le siguen diciendo que no haga, que no le importe el discurso de “no estamos pensando cerrar de nuevo”, y para ello le explicare (ya que al parecer no sabe o no entiende) como funcionan las vacunas. 

Las vacunas actúan mediante la simulación de los agentes infecciosos –virus, bacterias u otros microorganismos– que pueden causar una enfermedad. Esto “enseña” a nuestro sistema inmunitario a dar una respuesta rápida y eficaz frente al patógeno, las vacunas tradicionales hacían esto introduciendo una forma atenuada de un agente infeccioso para que nuestro sistema inmunitario genere una memoria del mismo, de este modo, nuestro sistema inmunitario puede detectar y combatir el patógeno rápidamente antes de que nos enferme, algunas de las vacunas para la COVID-19 se han diseñado así, otras vacunas contra la COVID-19 se han preparado aplicando nuevos métodos; son las que se conocen como vacunas de ARN mensajero o ARNm. Estas vacunas de ARNm, en lugar de introducir antígenos (una sustancia que hace que el sistema inmunitario produzca anticuerpos), introducen en nuestro cuerpo el código genético necesario para que el sistema inmunitario produzca el antígeno por sí mismo, la tecnología de las vacunas de ARNm se ha estudiado durante varias décadas. No contienen ningún virus vivo y no interfieren con el ADN humano. 

Ahora bien, con las mutaciones actuales del virus es importante entender si es que las vacunas actuales nos protegen contra las nuevas variantes, Según la OMS, se espera que las vacunas aprobadas hasta la fecha brinden al menos cierta protección contra las nuevas variantes, (pero desafortunadamente no es garantía) expertos de todo el mundo están estudiando a fondo cómo afectan las nuevas variantes al comportamiento del virus, y, sobre todo, cómo pueden afectar a la eficacia de las vacunas contra la COVID-19, si se comprobara que cualquiera de las vacunas es menos eficaz contra una o más de estas variantes, sería posible cambiar la composición de la vacuna a fin de que brinde protección frente a esa variante, en el futuro puede ser necesario modificar el régimen de vacunación introduciendo, por ejemplo, vacunas de refuerzo y otras variaciones cada cierto tiempo, pero entretanto, lo importante es vacunarse y proseguir con las medidas para reducir la propagación del virus –lo que a su vez contribuye a reducir la posibilidad de que el virus mute–, como el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, la buena ventilación, el lavado de manos frecuente y acudir al médico lo antes posible si presentas síntomas. 

Entendamos pues que la vacuna no es un pase de salida, no es una garantía de no contagio, no hacen magia y desaparecen el virus del ambiente, tan verdad es esto, que aún en nuestros días hay gente que se contagia de sarampión o polio, si usted de verdad cree que más de año y medio han estado “jugando” los gobiernos con un tema tan delicado, si usted cree que el gobierno de cualquier país tiene la varita mágica pero no la quieren soltar o simplemente se siente que a su edad, sin enfermedades crónicas, ni sobre peso, puede vencer al virus, siga en las calles, siga en los cines, vaya a ese concierto o juego de futbol que tanto necesita en su vida, pero por favor, no se queje si se contagia, no grite en contra de nadie, y si tiene la des fortuna de contagiarse aun cuidando todo lo posible, mi más afectuoso abrazo para que pronto salga usted de esto, que no es su culpa, o causo algún estulto que paso cerca de usted.