Víctor Hugo Islas Suárez

Sí, el tiempo siempre será tiempo, un segundo es un segundo y no hay más, esta es una verdad absoluta mientras pisamos la tierra, pero eso cambiaría si pudiéramos viajar a la velocidad de luz, y esto se debería a la dilatación del tiempo.

Imagina que tienes dos relojes idénticos y precisos, dejas uno de los relojes en la Tierra y llevas el otro contigo en un viaje espacial a una velocidad cercana a la velocidad de la luz, según la teoría de la relatividad de Einstein, el tiempo pasará más lentamente para el reloj que está en movimiento (el que llevaste contigo en el viaje espacial) en comparación con el reloj que dejaste en la Tierra.

Entonces, si tu viaje espacial dura 5 años (según tu reloj), cuando regreses a la Tierra, podrías encontrar que han pasado 10 años (según el reloj de la Tierra). Esto se debe a que el tiempo se ha «dilatado» o ralentizado para ti durante tu viaje a alta velocidad, aunque solo han pasado 5 años para ti, han pasado 10 años en la Tierra.

Este es un ejemplo muy simplificado y los números son solo para ilustrar el concepto. En la realidad, este efecto solo se vuelve notable a velocidades extremadamente altas, cercanas a la velocidad de la luz.

Si te preguntas que pasaría con tu cuerpo, es decir ¿envejecerías? La respuesta es NO, también tu cuerpo se vería más joven, es decir, 5 años más joven en el ejemplo que ilustre, el envejecimiento de nuestras células y nuestro cuerpo se rigen por la física así que serias más joven que los que se quedaron en la tierra, pero pudiese suceder lo contrario si estuvieras cerca de un agujero negro.

En la película “Interestelar”, el astronauta que se queda en la nave, Romilly, envejece debido a un fenómeno a dilatación del tiempo, en una parte de la película, algunos miembros de la tripulación descienden a un planeta que está cerca de un agujero negro, debido a la intensa gravedad del agujero negro, el tiempo pasa más lentamente en el planeta en comparación con el tiempo en la nave espacial que está más lejos del agujero negro.

Por lo tanto, aunque solo pasan unas pocas horas para los astronautas en el planeta, pasan 23 años para Romilly en la nave espacial, cuando los astronautas regresan a la nave, encuentran que Romilly ha envejecido significativamente.

Entonces después de todo, el tiempo es tiempo, pero es relativo, el tiempo no es absoluto y constante, sino que es relativo al observador y sus condiciones particulares de movimiento y gravedad, esto es fundamentalmente diferente de cómo percibimos el tiempo en nuestra vida cotidiana, pero ha sido confirmado por numerosos experimentos y observaciones.

Si lográramos viajar a la velocidad de la luz (o cerca) a una galaxia lejana, y nuestro viaje total durara 50 años, nosotros tendríamos 50 años más, (los que viajamos en la nave) y en la tierra habrían pasado 100 años, eso podría considerarse un viaje al futuro, (con un poco de poesía en la oración) ahora, correr “hacia atrás” para volver al pasado es una cuestión imposible, ya que el universo no entiende sobre “atrás” o “adelante” el tiempo siempre corre hacia adelante, haciendo imposible el viaje al pasado, que si bien es una idea de la ficción y hasta en ocasiones un deseo profundo, no es posible,  incluso el supuesto viaje al futuro, hoy por hoy también es romance con la ciencia y la manera en la que queremos conceptualizar las esperanzas, y estas también son relativas.