Víctor Hugo Islas Suárez 

Hace poco veía un programa en donde un católico, un mormón, un judío y un hindú hablaban de diversos temas, entre el aborto, las drogas, la música y el estado actual de la humanidad daban sus puntos de vista, cada uno, hablaba como si fuera poseedor de la verdad, peor aún, defendían sus posturas como si fuera la autenticidad absoluta, “es la palabra de dios” decían (no es una frase exclusiva del catolicismo). 

Si tomamos en consideración que hace 10 mil años los humanos ya habían creado dioses y los veneraban en diferentes regiones del mundo, cada cual con sus características y formas, con sus canticos y representaciones, no debería ser difícil admitir que no existe un solo dios, que no hay unificación de creencias y mucho menos de dogmas, actualmente la humanidad tiene registrados más de mil 800 deidades en la historia documentable, pero pueden ser muchos más, tan solo los aztecas tenían 15 dioses principales, los egipcios tenían unos 20, los germanos unos 9, los indios unos 12, y muchos, muchos más, por ello en cualquier persona medianamente inteligente no debe ser duro aceptar que no hay un solo dios, sin embargo, cada quien defiende y defenderá su dios a capa y espada, tan es así que por cuestiones religiosas en la historia de la humanidad han muerto más personas que por las guerras o las pandemias. 

En nombre de dios se han cometido atrocidades que no deberían ser parte de la historia del mundo, las cruzadas, las guerras chinas, mongólicas, árabes y demás han causado daños irreparables a la cultura, la ciencia y sobre todo al desarrollo de las civilizaciones, el catolicismo retrasó el avance tecnológico por lo menos 500 años, el Islam pone en jaque a la civilización y el avance actual de los derechos humanos y la paridad de género, los ortodoxos hacen sentir a sus observadores que aún estamos en épocas del oscurantismo. 

Todo lo traigo a colación para intentar hacer entender a los creyentes, pueden creer en lo que quieran, pueden rezar lo que quieran el día que quieran, no importa si es Cristo, Buda, Shiva, Odín, Tláloc o Ra, incluso en Maradona o si gusta profesar el Jediismo, siempre y cuando por favor, y de una vez por todas admita que no es usted, ni su párroco o predicador el dueño de la verdad absoluta, que no es el único dios, así como admite y entiende que no es el único país, así como entiende que no es el único estado, ni la única colonia, y así como admite que por su colonia para el fierro viejo como en las demás, así, admita como prueba de su fe, que usted decide creer como acto consiente que le conviene a su persona, sus intereses y su espiritualidad. 

Deje en paz al vecino que no cree en lo mismo que usted, deje de criticar al país que hace que las mujeres se cubran el rostro, no diga nada de los países que por creencias no comen vacas, no se fije en las culturas que rezan 3 días a la semana, deje de mendigar perdón por sus pecados y póngase a vivir según los estatutos o reglas que su religión le imponga. 

Sé que es muy difícil hacer conciencia desde esta pequeña hoja virtual, de hecho es imposible, pero me encantaría ir por las calles viendo que la gente se respeta en el nivel que las religiones lo imponen, que la belleza de la bondad, el honor, la humildad y el amor a los demás, está más allá de los textos que repiten y repiten de memoria, no me mal entiendan, no creo en dioses, no me gustan y me resulta insulso creer en ellos, y sin embargo, viendo el comportamiento de la especie humana, no me gustaría vivir en un mundo sin dioses, por lo menos, de manera tenue, forman una barrera de ética, sin el temor de dios, no sé qué atrocidades seguiríamos haciendo, nos perdimos en el tiempo, no debieron de existir, pero aquí están, y tenemos que vivir con ellos.