Víctor Hugo Islas Suárez 

El Covid-19 fue una invención de los gobiernos, las vacunas nos inyectan un chip de control mental, el chupacabras si existe, la tierra esta hueca, los eclipses anuncian catástrofes, pie grande existe, estos son ejemplos de muchas y muchas teorías conspirativas, existen desde hace cientos de años y aún en nuestros días hay gente crédula que sigue cayendo en estos engaños, y en estos días puede resultar difícil volver a la oficina, a las reuniones familiares y de amigos y encontrarnos con un crédulo, antes de caer en la desesperación y echar a perder la cena de fin de año o la navidad, quiero compartir algunos consejos que espero ayuden a sobrellevar la mesa y no terminar arrojando el pavo por la ventana. 

  1. Mantén la calma: Si bien es importante cuestionar las noticias falsas, de nada sirve hacerlo si todo termina en una discusión acalorada. Una conversación con enojo y subida de tono hará que todos se sientan mal y contribuirá aún más a consolidar las creencias conspirativas. No se trata solo de lo correcto o incorrecto, sino que se sustentan en el resentimiento, la ira y la indignación por cómo funciona el mundo, la persona con la que estás hablando suele ser tan apasionada como tú por sus propias creencias y las defenderá hasta la tumba. 
  2. No menosprecies a tu interlocutor: Habla con tus amigos y familiares con empatía en lugar de sarcasmo, escucha con paciencia lo que las otras personas tienen que decir, la regla de oro es: nunca avergüences públicamente a alguien por sus opiniones, es probable que si lo haces el tiro salga por la culata, recuerda que las personas tienden a creer en las teorías de la conspiración porque, en el fondo, están preocupadas o ansiosas, trata de comprender estos sentimientos, especialmente en un año como éste. 
  3. Incentiva el pensamiento crítico: las personas que creen en las teorías de la conspiración suelen decir: «Yo hago mi propia investigación». El problema es que su búsqueda tiende a restringirse a videos oscuros en YouTube, a seguir al azar a personas en Facebook y a seleccionar evidencia de cuentas sesgadas de Twitter, pero el espíritu escéptico que permea los sitios sobre conspiraciones en internet puede allanar el camino hacia el pensamiento racional, tu objetivo no es hacer que tus interlocutores sean menos curiosos o escépticos, sino cambiar aquello sobre lo que sienten curiosidad o escepticismo. 
  4. Haz preguntas: La verificación de datos es importante, pero a menudo no es el enfoque más eficaz cuando alguien cree apasionadamente en conspiraciones las preguntas son mucho más efectivas que las afirmaciones, piensa en preguntas generales que estimulen a las personas a pensar en lo que creen. Por ejemplo, ¿alguna de sus creencias es contradictoria? ¿Tienen sentido los detalles de la teoría que describen? ¿Pensaron en la contra-evidencia? Las personas a las que haces preguntas pueden comenzar a dudar y escuchar puntos de vista alternativos. 
  5. No esperes resultados inmediatos: No apuestes a que una conversación termine con algún tipo de epifanía, para aquellos que confían absolutamente en las teorías de la conspiración, abandonarlas puede ser un proceso muy largo, Sé realista sobre lo que puedes lograr, las teorías de la conspiración inculcan un sentido de superioridad en los creyentes es un importante generador de autoestima, lo que los hará resistentes al cambio. 

Y, por último, recuerda que la paz propia es lo primordial, si bien es verdad que dan ganas de gritarle a la gente que se ponga bien el cubrebocas o lanzar vituperios a los retractores de las vacunas, o lapidar a los que afirman que existe el “coco”, si te encuentras en una situación de confrontación, es de sabios guardar silencio.