Jesús Corona Osornio
Sin ninguna prudencia, ni cortesía política, el señor López exhibió que la Presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) la Ministra Norma Lucía Piña Hernández y otros Ministros, sin decir quiénes, habrían propuesto que el traspaso del mando militar al civil, de la Guardia Nacional (GN) se trasladase a Enero del 2024, a lo que de inmediato, López le ordenó, en tono airado a la Secretaria de Seguridad Ciudadana (SSC) Rosa Icela Rodríguez Velázquez, quien era la interlocutora, que rechazara la propuesta de inmediato, y le comentó a la señora Secretaria, tu te harás cargo de la GN.
En su foro que le sirve de hoguera y que se conoce como “la mañanera” el ciudadano López soltó la historia, sin recato, sin pudor alguno, enfadado y refunfuñando en contra de los ministros que no permitieron un quiebre constitucional.
El presidente López, agregó, los ministros recularon, lo que no es verdad, sino la interpretación mañosa y que solo escuchan sus impensantes bases sociales, a quienes fue dirigida.
Tal anécdota pinta de cuerpo entero lo que está pasando por el principal habitante del antes respetado Palacio Nacional y hoy convertido en bunker y cadalso propiedad de un hombre sin escrúpulos, mitómano, autócrata y violador constante de la Constitución y sus Leyes.
López O. se ha convertido en un pequeño tiranuelo, al que al final de su mandato, en los estertores de su sexenio, da muestras de intolerancia a la idea de entregar la presidencia en el 2024, conocedor de que no pocos de sus seguidores aceptarán gustosos no solo una prorroga de dos años, aceptarían un sexenio más, el problema de AMLO, es su delicada salud y su deteriorada salud mental y emocional.
El presidente de México, tiene la idea de que la división de poderes debe ser anulada, y que él y solamente él debe ser quien decida todo en este país, sin ninguna vergüenza el señor López exhibe y ataca a quiénes no se inclinan a sus caprichos, a sus ocurrencias, para el solo hay una Ley posible, lo que el diga y punto, quien ose en contrariarlo será quemado en la hoguera de las mañaneras sin piedad alguna.
López Obrador no entiende otra forma de gobernar, que no sea la imposición de sus ideas y formas de aplicarlas.
Faltan diecisiete meses para terminar su mandato, y envía propuestas a la Cámara de Diputados para desaparecer al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), al Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE) y otras instituciones, amén de recortes brutales para órganos desconcentrados de la administración pública federal.
Esto significa que no le alcanza ya el dinero para seguir sosteniendo sus programas electoreros, desaparecer al DIF como se le conoce popularmente, es un acto de auténtica desesperación y falta de respeto por la niñez y las familias.
El INJUVE, ha sido un organismo generador de políticas públicas, de descubridor e impulsor de talentos y de ideas.
López O. quiere pasar a la historia como un presidente honesto, un presidente del pueblo y para el pueblo, pero ama la pobreza viviendo en un palacio, sin problemas de comida, vivienda, transporte, sin problemas para mantener a su familia. Lejos queda el obrero, el trabajador que se las ve difíciles para pagar una renta, a quien no le alcanza para una torta de tamal, mucho menos para un tamal de chipilín, pero sus fieles son a prueba de todo, a esos les habla todas las mañanas, para esos seres alejados de la realidad concreta, a los sordos y ciegos de la realidad nacional, a esos de los que se burla llamándolos solovinos.
Más grave la ceguera presidencial que cada día hunde al país en una vorágine de miseria. odio entre ciudadanos y un Ejercito en sus mandos, corruptos.
Hasta la próxima.














