La variación no es pecado, la naturaleza dispone. El nacido en condiciones

adversas, en proporciones, de género y aptitudes, no siendo delito alguno.

Poema Diversidad, de Gastón Campano

José Manuel Rueda Smithers

La Cultura Impar escuchó en un autobús urbano, a un adolescente platicando con su novia sobre el sentido que ahora tiene la diversidad en lo moderno. La plática comenzó respecto de los colores que forman la bandera del arcoíris, ya cotidiana por todo el mundo.

Lo mejor de la charla, cómo concluyó. Así, simple: No es necesario ser un “diverso”, para congeniar con ellos o aceptarles como parte de uno mismo. Somos personas y nos vemos como personas. Se vieron a los ojos, y siguió el camino hacia donde fueran… Vaya lección de vida.

Desde hace unos años, durante todo el mes de junio se llevan a cabo acciones en torno de la diversidad social.

Por todo el mundo hay acciones que, por encima de todo, muestran una forma de ser, un camino de vida -de millones de vidas- que debe ser apoyado para no enfrentar más topes o rechazo por quienes no saben sentir que todos, los 9 mil millones de personas en el mundo, somos diferentes.

“Una forma de hacer un llamado para que vean que existimos, que somos reales, que no somos enfermos y enfermas que hay que curar, pero también como una posibilidad de decir: miren, cuidado, nos siguen matando, nos siguen persiguiendo, nos siguen desplazando de los territorios”, dijo Óscar Marín, coordinador del programa Antioquia Región Arcoíris”. De Colombia, por cierto.

Algunos datos orientan bien sobre un cada vez más visible sector social, en su trayecto lleno de puertas -unas abiertas, otras cerradas a piedra y lodo- pero que, a final de cuentas, son datos que dicen una verdad contemporánea.

Junio es el mes del orgullo en gran parte del mundo y es que el llamado mes de la diversidad. No se trata solo de fiestas para celebrar los derechos y libertades alcanzados por el colectivo LGTB+, sino también para seguir concienciando y educando a las personas

¿Cómo se originó este mes de la diversidad?

Recordemos primero el levantamiento de Stonewall en 1969, cuando la policía allanó el bar gay llamado así, Stonewall Inn, ubicado en Nueva York. Luego de tratar de forzar a los clientes a salir al exterior, los transeúntes arrojaron botellas y otros objetos a los oficiales en defensa de los clientes del bar. Fue el primero de numerosos disturbios que se extendieron durante 3 días.

Este hecho derivó en movimientos como la Alianza de Activistas Gay y el Frente de Liberación Gay, ambos, antecedentes de lo que hoy es el movimiento LGTB+.

Ya para este 2022, las cosas han cambiado y el activismo crece. Ahora los eventos, marchas, actividades diversas etc., se desarrollan en gran parte del mundo. Son más de 500 ciudades las que llevan a cabo actividades de este tipo y se dirigen a quienes no sienten que su identidad sexual es similar a la predominante, es decir heteronormativa, por llamarle de alguna manera.

Solo un dato más: en Alemania, la marcha del CSD, que es un acrónimo del Christopher Street Day, reúne a más de medio millón de personas cada año. Realiza una feria callejera durante toda una semana con puestos de venta, con música en vivo y sin dejar de lado su desfile multitudinario lleno de colores y fiesta.

En México, la Asociación Mexicana de Bares Discotecas y Centros de Nocturnos AC (Ambadic), informó que tan solo el evento de este sábado representó una derrama cercana a los mil millones de pesos en todo el país.

Sus marchas son solo una manera de decir: “Aquí estamos, y somos iguales a todos, trabajamos en lo mismo, nos divertimos igual, y convivimos igual”.