Luis Mena Pantoja 

Honduras o el canto del gallo (2020), de Diego Olavarría, es un libro experimental e innovador, que en forma simultánea presenta una crónica de viaje, una novela autobiográfica y un ensayo sociológico e histórico. 

El autor aseguró que este libro nació de un impulso experimental, como un ejercicio de memoria en el que recuerda el paso durante su infancia por UTAH en Estados Unidos, San Pedro Sula en Honduras y La Habana en Cuba, con una profunda nostalgia e incertidumbre por ese pasado perdido. 

«Yo viví de niño en Estados Unidos, luego en Honduras y luego en Cuba, pero nunca regresé a esas ciudades y nunca volví a ver a esas personas, entonces yo crecí con una profunda nostalgia por ese pasado, por lo bueno y por lo malo, pero también con un sentido de incertidumbre por mi pasado y por el hecho de preguntarme qué se sentirá volver», expresó el escritor, reconocido como autor de El paralelo etíope. 

Durante la presentación del libro, organizada por el Fondo de Cultura Económica, Diego Olavarría, señaló como elementos importantes de su relato el miedo infantil a la obscuridad y la infancia nómada del hijo de un diplomático mexicano. 

Brenda Ríos, quien fungió como moderadora en la presentación del libro, recordó que esta obra ganó el Premio Bellas Artes de Crónica Literaria Carlos Montemayor en 2020, y refleja la habilidad del autor como cronista. 

«Es un libro mitad diario o mitad crónica de infancia, y el otro texto aborda lo que significa una crónica vinculada a una investigación muchísimo más objetiva sobre Honduras. Es una combinación muy afortunada, entre el texto autobiográfico y el texto objetivo de un país», indicó. 

Resaltó que el autor es un cronista de viajes y que este texto está escrito como un libro de familia, con una perfecta combinación entre la voz infantil y la voz adulta, que reflexiona sobre si mismo. «Es un libro que me parece fascinante y muy atractivo”. 

Por su parte, Lydiette Carrión comparó a Latinoamericana con una familia disfuncional, en la qué hay algunos hermanos que no se hablan y algunos que son abusivos con los demás, y señaló lo similar que es San Pedro Sula a otras ciudades de Centroamérica. 

«Una cualidad de El canto del gallo es que nos permite acercarnos a ver estos lugares, en los cuales de repente sólo pensamos desde la nota roja o desde la próxima gran migración de hondureños, que llegan desesperados y cruzan la frontera sur de México”, dijo. 

En su turno, Jezreel Salazar destacó que este libro tiene una parte autobiográfica, una parte de crónica de viajes y un parte de reflexión sobre problemáticas sociales de precariedad, delincuencia y violencia, en un texto que apela a la nostalgia y simultáneamente presenta una crítica social. 

El escritor y periodista Eduardo Limón, jefe de Relaciones Públicas del FCE, afirmó que «éste es un libro centralísimo para comprender asuntos relacionados con nuestra coyuntura regional».