Luis Mena Pantoja
Los espacios que habitamos también pueden contar historias. Una calle, una casa, una ciudad o incluso una biblioteca pueden convertirse en escenarios donde se cruzan la memoria, las experiencias personales y las formas en que cada individuo interpreta su entorno.
Esa mirada da origen a “Arquitectura hostil” (2026), libro de cuentos de Luis Fernando Rangel Flores, presentado recientemente en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
La presentación de la obra se realizó el pasado 18 de septiembre en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la UACh, donde el autor estuvo acompañado por Victoria Montemayor, Ramón Rangel y Lú Tarango, en una mesa de diálogo dedicada al proceso creativo y las experiencias que dieron origen al libro.
“Arquitectura hostil” pertenece a la Colección PECH, Programa Editorial Chihuahuense 2025, y está integrado por 14 cuentos.
Entre los títulos que forman parte del volumen se encuentran “Espías”, “El árbol más hermoso del jardín” y “En el asfalto no florecen los cerezos”.
Cada uno de los relatos está atravesado por vivencias personales y elementos relacionados con el contexto chihuahuense. Durante la presentación literaria estos aspectos dieron pie a una conversación sobre la manera en que las experiencias intervienen en la escritura y sobre el papel que adquiere el espacio dentro de las historias.
El propio título del libro se refiere a los espacios que condicionan las experiencias de quienes los habitan, y a lo largo del texto se explora la relación entre el espacio, las experiencias personales y la manera en que cada individuo interpreta y representa su realidad.
Uno de los cuentos del volumen, “Espías”, apareció en abril de este año en la revista Cuadernos Fronterizos, editada por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. El relato tiene como protagonista a un niño que encuentra en la biblioteca de su padre un motivo para imaginarse como espía; al crecer y estudiar literatura, esa relación con los libros adquiere otra dimensión.
La presentación de “Arquitectura hostil” concluyó con un diálogo entre el autor, los participantes y el público, dónde se abordó el significado de esas arquitecturas que atraviesan la vida cotidiana, así como la importancia del proceso creativo y la influencia del contexto en la manera en que una persona construye literariamente su realidad.
Luis Fernando Rangel Flores es licenciado en Letras Españolas por la Universidad Autónoma de Chihuahua y actualmente se desempeña como jefe de Unidad Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras de esa institución.
Rangel ha publicado anteriormente Hotel Sputnik (2016), Poemas para un Lugar Común (2018), Dibujar el fin del mundo (2019) y Los líricamente desmadrados (2020). También ha colaborado en revistas como Tierra Adentro, Punto en línea y Punto de Partida, además de participar en diversas antologías de cuento y poesía.
Entre sus reconocimientos se encuentra el Premio Estatal de Poesía Joven Rogelio Treviño 2017, obtenido por Dibujar el fin del mundo, así como el segundo lugar en el Premio Nacional Sergio Pitol de Relato 2017.















