Luis Mena Pantoja

El último metro (2022), de Francisco Pérez Arce, es una novela negra situada en la Ciudad de México, en la primera década del siglo XXI, que tiene al Metro como lugar de encuentro de sus protagonistas, a los que el conocerse da un nuevo sentido a sus vidas.

El autor reseñó que este libro relata el encuentro de dos personas que pertenecen a mundos absolutamente diferentes e incluso contradictorios, que coinciden circunstancialmente en un transporte -un hombre de 50 años de clase media alta y una prostituta de casi 30 años que vive en condiciones de miseria-, cuando ambos están vulnerables, en un momento crítico de su vida y con una visión fatalista.

“Nos damos cuenta que entre esa clase media y esa clase muy marginal hay puntos de encuentro, puntos comunes. Dos mundos tan distintos y contradictorios, a lo mejor hasta enemigos a veces, pero que tienen una misma educación sentimental. Es un encuentro improbable que se convierte en el centro de la comprensión de una ciudad, y a través de eso, de lo humano, que finalmente es lo que toda literatura -propóngaselo o no-, tiene en el centro, las relaciones humanas”, comentó el escritor. 

“En literatura uno no se propone desarrollar una idea y llegar a una conclusión; si uno piensa eso mejor escribe un ensayo. Lo que uno se propone es contar historias, de gente común y corriente, de gente como uno, el vecino o la gente que se encuentra en la esquina; de esa gente que construimos este mundo y esta ciudad, y que enfrentamos a veces problemas muy similares, aunque pertenezcamos a mundos distintos”, reflexionó.  

“Es el relato de dos historias entrelazadas que conducen a una sola novela, a una sola narración. Es lo que hago, contar el encuentro y la relación improbable, pero no imposible, de dos personajes en una ciudad y un mundo común, con problemáticas compartidas, esas que no tienen clase social, son por el hecho de que ambos son humanos, que tienen una sensibilidad que se puede compartir”, resumió Pérez Arce.

En el marco del programa República de Lectores del Fondo de Cultura Económica, su conductor Medardo Maza consideró que el estilo de la escritura de esta obra literaria es impecable y eficaz, por lo que desde un inicio atrapa al lector, con su sencillez y humor negro, casi al borde del tremendismo, además de mostrar pinceladas de filosofía y esperanza.    

Por su parte, Andrés Ruiz aseguró que esta es una gran novela, llena de múltiples contextos. “Es como una cebolla, que nos va metiendo en un canon desde una situación fortuita. A un funcionario lo despiden después de haber estado trabajando por mucho tiempo, cuando es un hombre ya de mediana edad, y de repente se encuentra con una prostituta. Él no tiene ningún interés en ese momento, que va sacudido por el despido, de encontrarse en una relación, pero esta mujer prácticamente le suplica que vaya con ella a un hotel. Van al hotel, no pasa nada, pero ahí donde no pasa nada, empieza a pasar todo, empieza primero una intersección de clases sociales, un hombre de clase media que se encuentra con una prostituta que vive en las afueras de la Ciudad de México, en una comunidad que la hostiga y es tremendamente marginada”.

Resalto la complejidad del encuentro de un hombre, Martín, que siente que el mundo se le derrumba con una mujer a la que el mundo ya se le derrumbó, por lo que su tragedia se vuelve relativa e incluso banal. “Esa es la riqueza de esta novela, porque nos va metiendo el entramado de distintos mundos, de distintas clases, el entramado de la violencia tremenda que se practica contra las mujeres que ejercen la prostitución, el control que se tiene de las mafias que están detrás de esto; pero también hay algo absolutamente fortuito también del otro lado, es decir, como va dando giros esta tuerca, porque a este hombre lo secuestran y lo enfrentan a su vulnerabilidad, a la posibilidad de perder la vida y entonces esto que era lo más tremendo se va relativizando”. 

Francisco Pérez Arce nació en 1948 en Tepic, Nayarit. Estudió la licenciatura y la maestría en Economía, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha sido profesor en la FES Acatlán, director de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, investigador y colaborador de diversos diarios y revistas. Es autor de múltiples libros y actualmente se desempeña como director editorial del FCE.