Luis Mena Pantoja
Conocido por su fecundidad literaria como el Fénix de los ingenios o el Monstruo de Naturaleza, Lope de Vega Carpio es uno de los poetas y dramaturgos más importantes del Siglo de Oro español y uno de los autores más prolíficos de la literatura universal. Junto a Tirso de Molina y Calderón de la Barca, es el principal exponente del teatro barroco español, cuya fórmula renovó con sus obras, que hasta la actualidad siguen representándose con éxito.
A este fértil autor se le reconocen más de tres mil sonetos, tres novelas, cuatro novelas cortas, nueve epopeyas, tres poemas didácticos y varios centenares de comedias, que podrían llegar a ser mil 800, según Juan Pérez de Montalbán.
Nació en la Vega de Carriedo (hoy Vega de Villafufre, Cantabria), el 25 de noviembre de 1562, hijo de Feliz de Vega Carpio, bordador de profesión, y Francisca Fernández, que murió cuando él tenía sólo once años. Poseedor de una mente brillante, con tan sólo cinco años de edad ya leía en latín y en castellano, y compuso sus primeros versos, antes de ingresar al prestigioso Colegio Imperial de los Jesuitas.
Entre 1577 y 1581, estudió en el Colegio de los Manriques de la Universidad de Alcalá, sin alcanzar ningún título a causa de su conducta desordenada y sus frecuentes amoríos. Abandonó sus estudios y trabajó como secretario de aristócratas y escritor de comedias para ganarse la vida, hasta que en 1583 se alistó en la marina.
En los años posteriores tuvo múltiples amantes y al menos 15 hijos entre legítimos e ilegítimos, por lo que tuvo que escribir una obra torrencial -principalmente poesía lírica y comedias-, que entregaba sin corregir y en forma apresurada para acelerar su cobro. Fue hasta los 38 años de edad que pudo corregir y editar parte de su obra, y se constituyó como uno de los primeros escritores profesionales de la literatura española, que peleó para conseguir los derechos de autor sobre quienes imprimían sus comedias sin su permiso.
Una profunda crisis existencial, acrecentada por la muerte de varios parientes cercanos, lo llevó a formarse para ordenarse sacerdote, y a escribir sus conocidas Rimas sacras, así como numerosas obras devotas, que compuso con un tono meditativo y filosófico, característico de su obra durante esta época.
Ya como sacerdote, Lope de Vega se enamoró de una joven veinteañera llamada Marta de Nevares, con quien pasó casi 20 años de su vida, y enfocó su obra hacia la poesía cómica y filosófica, en la que reflexiona sobre la vejez y su alocada juventud.
En 1634, dos años después de la muerte de Marta, escribe las Rimas humanas y divinas, el último de sus poemarios, con el cual busca entretenerse y distanciarse de la realidad por medio de la parodia y el humor.
Lope de Vega murió el 27 de agosto de 1635, en Madrid, y sus restos se depositaron en la iglesia de San Sebastián. Como homenaje, cerca de 200 autores le escribieron elogios que fueron publicados en Madrid y Venecia. A causa de la calidad de su obra, surgió la frase “Es de Lope”, para indicar que algo era excelente.
















