Luis Mena Pantoja 

Como resultado de la colaboración de la Secretaría de Cultura federal, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Fondo de Cultura Económica, se publicó el libro Códice Boturini o Tira de la Peregrinación (2023), consistente en una descripción y análisis de este antiguo documento hecha por Baltazar Brito Guadarrama, reconocido especialista en códices. 

El Códice Boturini o Tira de la Peregrinación es un manuscrito colonial elaborado en papel amate, que se compone de 22 láminas, que unidas forman un biombo de 5.49 metros de longitud, en el que se registra la historia del origen de los mexicas, desde su salida de Aztlán hasta su llegada al Valle de México. 

En la presentación del libro, efectuada en la Librería Rosario Castellanos, el director editorial del FCE, Francisco Pérez Arce, señaló que esta obra es el segundo título de una serie de libros sobre códices, con los que el FCE y el INAH buscan mostrar al público, en forma sencilla y sin tecnicismos, los pictogramas que relatan la historia mesoamericana, de los cuales el primero fue El Lienzo de Tlaxcala (2021). 

Baltazar Brito Guadarrama, autor del libro y director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia del INAH, relató que en una crónica del Códice Durán se cuenta cómo los hechiceros de Moctezuma Ilhuicamina viajan por el tiempo para llegar al antiguo Aztlán, lugar primigenio de los mexicas. 

El libro inicia con la reseña del peregrinar del códice, desde su primer propietario, Carlos de Sigüenza y Góngora, su estancia en el Colegio jesuita de San Pedro y San Pablo, y su apropiación por parte de Lorenzo Boturini. Posteriormente, pasó por varios repositorios nacionales y extranjeros, entre 1825 y 1828, para después ser entregado al antiguo Museo Nacional de México y finalmente ser resguardarlo en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia del INAH. 

“La dificultad de este códice fundacional es que los tiempos históricos se entreveran con lo mítico; en las primeras cinco láminas, Huitzilopochtli o ‘Colibrí Zurdo’ habla con el pueblo y los guía por medio de sus sacerdotes, pero en las siguientes, el dios tutelar desaparece del relato gráfico; sin embargo, surgen elementos geográficos que permiten reconocer el itinerario mexica y los lugares que recorrieron, como Tula, así como los periodos de estadía”, explicó el autor. 

Reseñó que ninguna de las personas que iniciaron el viaje logró ver la tierra prometida, ya que el viaje duró cerca de 150 años, y es probable que el códice haya terminado realmente con la fundación de Tenochtitlan, pero el resto de las láminas se perdieron.