Aleinad Mina 

De esa era prodigiosa en la generación de Gabriel Orozco resalta Abraham Cruzvillegas, mexicano que estudió pedagogía en la Universidad Autónoma de México al tiempo que participaba en el “Taller de los viernes” con Gabriel Orozco, Damián Ortega, Dr. Lakra y Minerva Cuevas; una reunión semanal en la que los artistas se conocían y colaboraban en proyectos. “Aprendimos juntos a hablar, criticar y transformar nuestro trabajo individualmente. No pretendíamos hacernos conocidos, ni preparar un espectáculo; ir en contra de la corriente, hacernos presentes como grupo e incluso trabajar… está era mi educación” apuntó Cruzvillegas respecto al Taller de los viernes 

En sus obras incluyen escultura, pintura, dibujo, instalación y video; esculturas hechas con una gran variedad de objetos que el artista acumula desordenadamente desafiando los cánones de la creación artística. 

Abraham Cruzvillegas se alimenta constantemente de su entorno, sus obras y proyectos se definen por su interrelación con la plataforma definida como autoconstrucción: concepto derivado de las precarias e ingeniosas tácticas de construcción colaborativa de los vecinos de la colina Ajusco, en el sur de la Ciudad de México, donde pasó su infancia. Cruzvillegas se apropió de este término para lograr describir un enfoque de improvisación inestable, inventiva que presenta el cambio como un estado permanente que logra surgir de lo caótica y fragmentaria que es la vida. 

Este proceso lo ha llevado a explorar sus propios orígenes y a colaborar con su familia y amigos en una forma de investigación empírica y muy personal que resulta en el contante aprendizaje sobre los materiales, el paisaje, la gente e incluso sobre sí mismo. 

En 2015 aceptó una comisión del Tate Modern; su obra Lote baldío estuvo en exhibición entre el 13 de octubre de 2015 y el 3 de abril del 2016. La obra consta de 240 parcelas triangulares llenos con 23 toneladas de tierra de distintos jardines y parques de Londres. Sus instalaciones siempre ponen en duda la noción de la obra ya terminada, tienen algo de artesano, de prototipo, como esqueleto para la escultura final lo que le permite una mayor cantidad de lecturas y puentes con el espectador. En una entrevista con The Independiente el artista declaró: poseer un lote de tierra que es tuyo, para tu familia es la esperanza principal de todo el mundo, esta idea de esperanza es la que quiero tratar para la Turbine Hall”. 

Si bien estas esperando ver algo diferente, profundo, con un mensaje fuerte pero que tal vez no esté a simple vista, las obras y proyectos de este peculiar artista son una oportunidad para tener una experiencia introspectiva.