Luis Mena Pantoja
Bajo el signo del toro. Una interpretación astronómica y cultural (2023) de Guido Cossard, cuenta historias, leyendas y tradiciones que revelan la estrecha relación que ha existido desde el surgimiento del ser humano como especie con el toro, por ser éste un animal con características muy particulares que lo ubican como un símbolo que a lo largo de la historia ha tenido diversos significados; además de ser Tauro una constelación relevante dentro de la bóveda celeste.
Durante la presentación del libro, organizada por el Fondo de Cultura Económica, el autor explicó que éste tiene dos propósitos principales: demostrar el interés de los hombres prehistóricos por la astronomía, a través de la observación del cielo, para el surgimiento de rituales religiosos; y el desarrollo de los primeros calendarios, que permitieron el avance de la agricultura. “El propósito del texto es dar un ejemplo de astronomía cultural”.
Por vía virtual, Cossard expresó que muchas de las constelaciones hacen referencias a animales, como Tauro, Leo, Escorpio o Sagitario, que es parte animal; pero que la relación con el toro es única y empezó hace mucho tiempo, desde la prehistoria, lo que se demuestra con grabados rupestres que se han encontrado en la frontera de Francia e Italia; así como con la participación de este animal en muchos de los mitos de la Antigua Grecia.
El escritor, quien es profesor de física y matemáticas desde hace más de 20 años, recordó diversos mitos antiguos en los que se señala que el sacrificio del toro es necesario para la continuidad del universo, y que éstos dieron origen al surgimiento de la tauromaquia, que es un espectáculo sangriento que aún atrae a muchos espectadores en varios países.
Al respecto, Alicia Montemayor, doctora en Filosofía por la UNAM, expresó que con este texto el autor demuestra que existe una clara relación entre la astronomía y los mitos, particularmente con la constelación de Tauro dentro de la bóveda celeste, que ha sido históricamente tema de reflexión y admiración para el hombre.
Indicó que el libro recopila los nombres de diversos toros celebres y agrupa múltiples historias que vienen desde el periodo Paleolítico, en el que el toro y el caballo fueron animales muy destacados; así como dentro de la cultura de Mesopotamia, Creta, Grecia, Roma, Babilonia y Egipto.
“En opinión del autor, el toro es parte central de todas estas narraciones, que lo hacen una figura central en los mitos de estas culturas, y complementa con otras leyendas acerca del toro”, expresó, además de recordar también la figura del minotauro.
Por su parte, José González, maestro en Letras por la UNAM, expresó que en este ensayo literario está dedicado al toro, que dentro de la mitología se caracteriza como un animal grande y fuerte, lo que se explica porque tiene un peso promedio de 800 kilos, y para las sociedades antiguas era símbolo de grandeza, potencia y fertilidad.
“El doctor Cossard, dice, y con mucha razón, que el toro ha sido comparado y asimilado a la luna, por los cuernos del toro que parecen representar a la luna en su fase de cuarto creciente”, y que se le relaciona con varios dioses luna de los mesopotámicos y egipcios; y con el sol para los asirios, por personificar la fuerza, el poder y la potencia.
Finalmente, Wilder Chicana, maestro en Física Teórica por la Pontificia Universidad Católica de Perú, señaló que este libro logra el equilibrio entre la información y el punto de vista del autor, y es interesante tanto para especialistas como para el público en general, por los datos astronómicos, mitológicos, científicos e históricos que presenta.
















