Al recibir el Premio Juan Crisóstomo Doria a las Humanidades 2021 que otorga la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en el marco de la Feria Universitaria del Libro (FUL), el escritor Élmer Mendoza expuso los aspectos que conforman su estética de novelista y su proceso creativo.

“Concibo el trabajo de novelista como el de un constructor de esferas y así me percibo todas las mañanas mientras hago mis rituales, como un constructor de esferas de palabras, un cuerpo de palabras perfecto que además de palabras me gusta que tenga música, aromas, sueños, paisajes y deseos”, dijo el narrador que aseguró, “aunque empecé mi carrera escribiendo cuentos, soy novelista”.

Luego de citar a grandes cuentistas como Juan Rulfo, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Rubem Fonseca, Inés Arredondo y Daniel Sada, a Eduardo Antonio Parra, Enrique Serna, Mónica Lavín y Socorro Venegas, el escritor que fue galardonado en una ceremonia virtual encabezada por el rector de la UAEH, Adolfo Pontigo Loyola, dijo que si Fernando del Paso empleaba aproximaba diez para escribir cada una de sus novelas era porque buscaba el sitio exacto para cada expresión, y eso es lo que él hace.

“Ser novelista es una gran aventura”, dijo Élmer Mendoza, quien agregó que una novela es un cuerpo vivo y un cuerpo en ebullición, “Un novelista habita el mundo de la incertidumbre y no siempre lo disfruta, quizás por eso me gusta el concepto de una novela como esfera. Claro, una novela lograda con pequeñas partes, con momentos especiales entretejidos, esos que deben provocar emociones extremas y justifican el gusto por la lectura”.