• Coronavirus les cobra factura política
  • Complicará su triunfo en el 2021

Fernando Pérez Chávez

La pandemia del coronavirus y la grave crisis económica que se avecina serán la “tumba política” del presidente Andrés Manuel López Obrador y de Morena, en las elecciones intermedias del 2021, cuando será renovado el Congreso de la Unión y todo indica que su partido perderá la mayoría de las diputaciones federales debido al pésimo gobierno y al errático manejo del COVID-19 y con ello el eminente fracaso del gobierno de la Cuarta Transformación.

Y de acuerdo a la reciente encuesta de El Financiero del mes de marzo, está reveló que Morena ha tenido una dramática caída en las preferencias de los ciudadanos y capta el 18 por ciento de las preferencias de los electores, 15 puntos menos que en enero pasado, cuando registró 33 por ciento, y 28 puntos menos que el nivel máximo de apoyo que alcanzó a tener durante los primeros meses del gobierno del presidente López Obrador, de 46 por ciento.

Sin embargo, a pesar de esta caída en las preferencias ciudadanas, el partido del Presidente se mantiene como primera fuerza política, toda vez que los ciudadanos que han desertado de Morena no han trasladado su apoyo a ninguno de los otros partidos políticos y, más bien, se han volcado a las filas de quienes no votarían por ninguno o están indecisos, los cuales suman 59 por ciento, pero el alejamiento de Morena seguirá creciendo en el 2020.

Esta situación pone al partido del Presidente en una situación más competida, porque los dos principales partidos de oposición suman igualmente 18 por ciento de las preferencias, al igual que Morena: 10 por ciento el PAN y 8 por ciento el PRI, así que los datos revelan que Morena se encuentra en un virtual empate técnico por primera vez desde que López Obrador está al frente del gobierno federal.

Por otro lado, las bajas en apoyo a Morena reflejan la disminución en los niveles de aprobación al Presidente López Obrador, pero la encuesta revela que el rechazo al mandatario ha sido más leve que el abandono al partido. El Presidente ha perdido principalmente apoyo entre los ciudadanos con mayores niveles de escolaridad, mientras que Morena ha perdido apoyo entre todos los segmentos sociales, altos y bajos, pese al apoyo de sus programas sociales asistenciales, que beneficia a 22 millones de personas.

Finalmente, la encuesta de El Financiero, revela que además de perder apoyo ciudadano, la buena imagen que había tenido Morena a lo largo de 2019 se ha revertido y en febrero la opinión fue negativa sobre Morena, y en marzo las opiniones negativas rebasaron a las positivas por primera vez desde que tomó posesión López Obrador como Presidente, justo en el primer mes crítico de la pandemia en el país. Habrá que estar al pendiente de cómo se mueven estos indicadores político-electorales, después de la pandemia del coronavirus.