Luis Mena Pantoja

En la actualidad el objetivo principal de la Organización de las Naciones Unidas es mejorar la calidad de vida de todas las personas y proteger los recursos del planeta, y es a partir de estos propósitos que surgen los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030.

Con visión a largo plazo se han establecido también una serie de objetivos para el año 2050, que buscan garantizar un futuro sostenible para esta fecha, en la que se estima existirá una población mundial de nueve mil 700 millones de personas, con una concentración urbana del 70 por ciento y una esperanza de vida de 76 años.

Asimismo, se pronostica que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera aumentarán a 550 partes por millón, lo que tendrá consecuencias en el incremento del nivel del mar y las temperaturas globales, por lo que uno de los objetivos centrales es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover el uso de energía renovable.

Aunque se espera que la población de clase media se duplique, la desigualdad económica continuará como un enorme problema, por lo que la ONU sugiere trabajar en políticas que promuevan la igualdad y justicia social. Se espera también que la inteligencia artificial y la robótica tendrán un papel cada vez más amplio, lo que implicará consecuencias en el mercado laboral y la forma de interactuar de los seres humanos.

En este sentido, a través de los objetivos para 2030 y 2050, la ONU busca lograr un mundo más justo, equitativo y sostenible, en el que se erradique la pobreza y el hambre, con igualdad de género, acceso a la educación de calidad, lucha contra el cambio climático, promoción de la salud y bienestar, reducción de las desigualdades económicas y sociales.

Para contribuir con estas metas, la legisladora Miriam Saldaña Cháirez (PT), presidenta de la Comisión de Uso y Aprovechamiento del Espacio Público del Congreso capitalino organizó el Foro Internacional “Ciudades del Mañana: México-Francia frente a las Agendas 2030 y 2050”.

La legisladora recordó que en diciembre de 2015 se realizó un gran foro en Paris, Francia, donde se definió la Agenda 2030, enfocada en reducir las emisiones de carbono, transformar la movilidad y reconvertir las urbes en espacios resilientes al cambio climático.

“En la Ciudad de México ese mismo desafío se concentra en el agua. Nuestra capital enfrenta una paradoja dolorosa: padecemos inundaciones devastadoras y al mismo tiempo una sequía estructural que deja comunidades enteras sin acceso digno al líquido. No podemos seguir administrando la escasez ni viviendo con miedo a la lluvia, por eso he propuesto un proyecto integral para reescribir el mapa hídrico de la Ciudad de México. No se trata sólo de obras hidráulicas, se trata de justicia ambiental, de derechos humanos y de futuro compartido. El futuro no se improvisa, se planea, se construye y se defiende. Que el agua que es vida y memoria vuelva a ser también esperanza”, afirmó Miriam Saldaña.

En el foro participaron también la vice alcaldesa de París, Nathalie Laville, el diputado de origen franco-chileno, Rodrigo Arenas, miembro de la Assemblée National, y el internacionalista Daniel Martínez Cunill, quienes resaltaron la urgencia de reforzar las acciones para reducir las emisiones de carbono y detener el cambio climático.