Bernardo López

Con bombo y platillo, el Ganso anunció una gran reforma al sistema de pensiones, con la novedad de que los patrones tendrán que desembolsar más dinero, para los trabajadores, mientras el gobierno se deslinda, como si las personas no entregaran parte de su esfuerzo y de su vida en sostener todo el aparato del Estado y del Gobierno.

El proyecto contempla reducir el número de semanas cotizadas a la mitad, es decir 750, e incrementar el monto de retiro en 40 por ciento, con cargo a las empresas, que aumentará de 5.15 a 14 por ciento. El Estado aporta 0.225 y los trabajadores 1.125.

Las micro y mediana empresa no han de estar felices, pues son quienes más plazas laborales aportan al país y más impuestos pagan. Una persona asalariada a la que se le paga 10 mil pesos, le cuesta 108.3 por ciento adicional a la empresa, de acuerdo a datos de Manpower.

Todo suena muy bonito para los trabajadores, que se verán beneficiados por este nuevo contrato, el cual no negociaron ellos, sino las cúpulas del poder, sin embargo, lo interesante viene en las letras chiquitas… siempre.

Que no nos está contando el Gobierno del Peje y que la mayoría no percibió de la propuesta. Pues no abundó en la reforma al ‘régimen de inversión de las Afores para diversificar riesgos y permitir la inversión en proyectos de inversión, p.e. de infraestructura’. ¿A dónde van a ir a parar parte de los 4.1 millones de millones de pesos de la bolsa acumulada en pensiones: Aeropuerto Felipe Ángeles, Tren Maya, Refinería Dos Bocas?

La crisis económica provocada por la pandemia hizo que las cuentas del Gobierno sufrieran otro embate y las colocó en una situación muy precaria, que ya se encontraban mal antes de la pandemia. Pues como platicábamos en la anterior entrega ‘4T, pozo sin fondo’ el presidente Obrador busca dinero hasta por debajo de las piedras para poder continuar con sus dádivas y sostener sus proyectos faraónicos. Ojalá el presidente nos explique a detalle cómo va a estar esa reforma al régimen de inversión de las Afores y a dónde se van a canalizar esos recursos.

El Peje se siente muy seguro de que la crisis no va a hacer mella en sus objetivos. Tal vez sea que ese viaje a Washington le compró un salvavidas en caso de que las arcas del país queden vacías, aunque esperemos que sea reelegido Trump, porque si no la relación México-Estados Unidos se va a enfriar, debido al espaldarazo del Presidente Obrador a su par gringo y el desaire al candidato demócrata Joe Biden. ¿AMLO quiere tajada de pensiones?