Pedro Flores 

Se acabó el 2023, un año para olvidar, ya que contrario a las cifras oficiales que dicen que nuestro país “va requeté bien”, pero siempre hay otros datos, ya que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, deja varios pendientes, entre ellos, cumplir con la promesa de que México tenga un sistema de salud como el de Dinamarca, concluir con la descentralización de secretarías, terminar con la corrupción y dar seguridad a los mexicanos.

López Obrador será el primer presidente que no gobierne seis años completos, debido a la reforma electoral que se aprobó en 2014 para adelantar la toma de posesión del titular del Ejecutivo federal de diciembre a octubre, a su administración sólo le quedan 10 meses para concluir.

Y hay cifras que no puede revertir, como son el gran número de muertos por el crimen organizado, incluyendo los que compran droga en la tiendita equivocada, además de la grave carencia de medicinas que la “suplirá” con una farmaciota que esperemos no tenga los resultados de AIFA.

Y si bien otros gobiernos tuvieron su Ayotzinapa y víctimas colaterales, de una frustrada guerra contra el crimen organizado, ahora el “acapulcazo” dejó ver la fragilidad de un gobierno sin fondos para desastres, mismos que ascendía a 740 mil millones de pesos, dinero que ha sido utilizado en mil cosas, menos en apoyar el desastre en Acapulco, Guerrero.

Ahí en Acapulco, no creemos que las colonias y sus habitantes afectados pasen una gran Navidad como lo pregona AMLO, quien en forma inesperada levantó el “Estado de Emergencia”, aunado a una economía en picada son los resultados de un gobierno que prometió un cambio, mismo que se dio, pero hacia el retroceso.

Y que me dicen de los Fideicomisos, con la extinción de los 109, el gobierno federal obtuvo 68 mil 400 millones de pesos, borrando de esta manera al Conacyt y que ofreció respiradores “a la mexicana” y obviamente fracasó y también desapareció el Fondo Sectorial de Investigación en Materia Agrícola, Pecuaria, Acuacultura, Agrobiotecnología y Recursos Fitogenéticos aumentando la dependencia alimentaria y ese dinero que no sabemos en dónde está. 

Hoy se sabe que la 4T va por las afores, ya hay una iniciativa de Ley, para intervenir las afores. La Consar tiene registradas 66.4 millones de cuentas que equivalen a más de 4 billones de pesos, de los cuales, los mexicanos que se quedaron sin empleo sacaron 2 mil 26 millones de pesos de su cuenta individual, 7.3% más que en marzo de 2022. Habrá que esperar las cifras de este año que termina.

Y del desarrollo económico ni hablar no lo hay; ¿Qué es el PIB? El Producto Interno Bruto (PIB) es una medida del valor de la actividad económica de un país, el cual cayó -8,6%, pero no sólo eso, ya nos endeudaron con el Banco Mundial, el saldo del endeudamiento externo bruto de México se elevó en 1.29 billones de pesos para 2024, monto que significa 23.4% o 294,000 millones de pesos por arriba de lo aprobado para el año en curso.

Y qué decir del ajuste presupuestal al Programa de Estancias Infantiles que ha obligado a miles de mujeres trabajadoras a renunciar a su empleo para asumir el cuidado de niñas y niños, en detrimento de su acceso al empleo y a la independencia económica, y lo peor limita el derecho de niños a la educación y estimulación temprana, así como a vivir en condiciones de bienestar. 

Y en el aspecto educativo, solo basta recordar que México está reprobado en la prueba PISA es el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE. El objetivo del programa es medir la capacidad de los alumnos de 15 años para utilizar sus conocimientos y habilidades de lectura, matemáticas y ciencias para afrontar los retos de la vida real. Nuestro país no pasa prueba PISA: estudiantes retroceden en lectura, matemáticas y ciencias. El estudio ubica a México en la posición 51 de los 81 países que fueron evaluados.