Pedro Flores
No cabe duda que México está viviendo un régimen, en el que se asegura “no son iguales” a los anteriores pero que demuestra lo contrario, y que está lleno de frases y relatoría de hechos que siguen la teoría de la comunicación de Joseph Goebbels, el jefe de propaganda nazi, quien decía: “hay que hacer creer al pueblo que el hambre y la sed, la escasez y las enfermedades, son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizan lo repitan en todo momento”
Una de las frases más célebres que ha servido de bandera en el actual régimen, es sin duda: “Primero los Pobres”.
Sin embargo, Mahatma Gandhi, es uno de los máximos símbolos universales de la paz, mismo que movilizó al pueblo indio para la desobediencia civil y la resistencia pacífica contra el Imperio Británico, señalaba que: La pobreza es la peor forma de violencia, hay que hacer notar que Gandhi es un pensador universal.
Aristóteles, filósofo griego que creo un sistema lógico de pensamiento y que destacaba el hecho de que: El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona. cuyos preceptos pensamientos tuvieron una gran influencia en el desarrollo intelectual de Occidente, pero sobre todo enfatizaba en el principio de que: para saber mandar. Hay que saber obedecer, chocaría con la 4T cuyo máximo exponente, el señor que vive en Palacio Nacional, ha afirmó el 6 de abril del año pasado; “a mí no me venga conque la ley es la ley”.
Si bien AMLO llegó con una aceptación de arriba del 74%, en una encuesta realizada recientemente por el periódico “El Financiero” la corrupción, la inseguridad y la inflación entre otros factores ha hecho que el nivel de aprobación en su proyecto haya bajado al 54%,, aquí nos hace recordar una frase de alguien que si sabía de Política, hasta escribió un libro sobre el tema que ha trascendido a través de los siglos y que señalaba que: Los hombres libres tiene ideas, los sumisos ideologías, claro, nos referimos a Platón.
Pocas veces el país ha tenido un gabinete tan apagado, sin luz propia, que nos recuerda una frase de Fiódor Dostoievski que fiel a la realidad de su época, señalaba proféticamente: Solo posee el poder, aquel que se inclina para recogerlo, frase que podemos completar con lo dicho por Tácito, político e historiador romano quien señalaba ante los Césares: Nunca el poder es estable cuando es ilimitado:
Ni todas las fuerzas de seguridad, incluyendo a la Guardia Nacional, hubieran podido detener el enojo y hasta tal vez hasta hubiera blandido la famosa espada de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco, mejor conocido como Simón Bolívar, conocido como “El “Libertador de América”, quien siempre decía: “No hay libertad legítima, cuando se ataca a la prensa, ya que el periodismo es la artillería del pensamiento” después de saber las injurias y calificativos en contra de los medios de comunicación de AMLO.
Y qué decir de la traición a Benito Juárez García de quien se dice su seguidor más fiel, tal vez porque el “Benemérito de las Américas” se reeligió 4 veces, pero dentro de su sabiduría contamos con algo que nos puede hacer reflexiona cuando recordamos que él afirmaba; No se puede gobernar a base de impulso o voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes y se debe vivir en la honrada medianía, que proporciona la retribución que la Ley señala”.
Concluiremos con un par de sentencias de estos 2 políticos, Juárez señalaba: “No abuses del poder, humillando a tus semejantes, porque el poder termina y el recuerdo perdura”, y hacía notar que:” No deshonra a un hombre equivocarse, lo que deshonra es la perseverancia en el error”, más lapidarias son las de Bolívar que afirmaba: “Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción, por eso cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es el único camino.
En una de las páginas del periódico de Ricardo Flores Magón “Regeneración” que nació con el objetivo de señalar las malas prácticas del poder absoluto de Porfirio Diaz Mori, se consignan 2 frases dignas de recordar, la primera dice: Nada es tan desalentador como un esclavo satisfecho, y la segunda dice: “Que sepan los malos y los torcidos, que, al encontrarse con nosotros, hallaran en nuestros ojos el último brillo que les llenara de inquietud, la dignidad”.














