• Y la sucesión presidencial camina  

Pedro Flores  

El momento no pudo ser más oportuno, y como en política no hay coincidencias, ante una situación dramática como la que vive el país, por la incidencia de contagios de Covid-19, que se acerca a mil diarios, la carencia de medicinas en TODOS los hospitales, el agotamiento de los médicos y el cierre de millones de empresas y aumento del desempleo, el gobierno de la 4T arregló para que el 23 de diciembre llegarán las vacunas para la pandemia y el 24 se iniciará la vacunación… gran regalo navideño.  

Otro gran regalo en estas fechas, fueron los apoyos emergentes anunciados para los negocios afectados por la suspensión de actividades no esenciales, a los cuales se destinarán 500 millones de pesos para la entrega de 50 mil créditos por 100 mil pesos, con una tasa de interés del cero por ciento y con un plan de pago de 24 meses.  

Para los trabajadores de restaurantes se ofrecerán 100 mil apoyos por única ocasión de 2 mil 200 pesos, con condiciones más favorables, aquí se está buscando que la gente se endeude más, ante un futuro incierto sobre el posible pago.  

Y decimos que será difícil el pago porque de acuerdo con una Encuesta Sobre el Impacto Económico Generado por COVID-19 (ECOVID-IE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la mayor afectación fue la disminución de los ingresos (91.3%), seguida por la baja demanda (72.6%).  

Las mayores pérdidas de ingresos las tuvieron las microempresas (92%), ante esta situación fueron miles las empresas que redujeron sustancialmente el sueldo de trabajadores y acorde con la citada encuesta se cerraron más de un millón de compañías lo que ha ocasionado en general un total de 13.8 millones de empleos perdidos.  

Pero los datos anteriores poco le importan a la nueva mafia del poder que está encaminada a la sucesión presidencial en 2024 y salvo que alguien fallezca, la delantera la lleva con mucho aquella persona que en un momento sacrificó su candidatura para que el actual presidente pudiera seguir la carrera que lo llevó a la primera magistratura y ese es Marcelo Ebrard Casaubon.  

Político hábil de gran inteligencia, que aprendió muchas mañas de Manuel Camacho Solís, otro hombre de gran talento político. Marcelo Ebrard ha hecho mancuerna con AMLO, fue el que trajo a Evo Morales, logró conciliar con los americanos y nivelar las aguas, pero ¿a qué precio?  

Reforzando el patrullaje de la Guardia Nacional en las zonas fronterizas para evitar el paso masivo de los migrantes, entre otras medidas fue a la reunión de G20 en lugar del presidente, organizó la visita presidencial con Trump, no reconoció a Juan Guaidó en Venezuela como “presidente” mediante un comunicado en donde la SRE argumentó su posición argumentando su respeto a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.  

En su campaña rumbo a la presidencia, en donde hay otros 2 nombres en el escenario, Ricardo Monreal y Claudia Sheinbaum; Marcelo Ebrard y el presidente Andrés Manuel López Obrador mantienen el viejo adagio político príísta: “la mejor política exterior es la política interior”, y en eso el actual titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores es un maestro.  

Los bonos a favor del que ya en círculos políticos llaman vicepresidente, se han reforzado con el regreso del general Salvador Cienfuegos apresado por órdenes de EU, ahora con el regalo navideño de las vacunas, tiene como buen ajedrecista a sus alfiles, Mario Delgado al frente de Morena que contará con millones y millones de pesos para las elecciones del 2021 y ahora en la embajada de Estados Unidos tendrá a Esteban Moctezuma Barragán… en política no hay coincidencias.  

Y finalmente hay que recordar que en el uso de los códigos diplomáticos tienen la virtud, de que no se ven, pero sí se sienten.