Bernardo López
Si los datos de TResearch International corresponden a la realidad, sobre una encuesta que realizó y que arrojó que el 62.5 por ciento de las opiniones de los mexicanos no tienen interés para migrar hacia Estados Unidos, puede ser un indicador que muestra una mejora en la calidad de vida en el país.
De acuerdo a la encuesta, un 20,5 por ciento tiene pocas ganas de irse, mientras que el 15 por ciento afirma el deseo de cruzar la frontera norte de México. De ese universo que manifiesta sus ganas de migrar, el 24.6 por ciento son jóvenes de un rango de 18 a 29 años de edad; el 14.8 por ciento se encuentra entre las edades de 30 a 39 años; mientras que el 5 por ciento es de 50 años en adelante. Los jóvenes consideran la migración ilegal como opción.
Parecen ser buenos datos para nuestro país, pues esto indica que hay trabajo, las personas cuentan con recursos monetarios, en general, se encuentran cómodos para vivir en las distintas regiones de México. Sin embargo, existen datos que contrastarían esta percepción.
La inflación -el aumento de los precios de los alimentos, bienes materiales y servicios- es uno de los componentes que nos crean dudas sobre este tema. Existen datos que muestran que este indicador se encuentra en 4.45 por ciento, con lo que liga ocho meses a la baja.
Hay otro dato que se denomina inflación subyacente, que podría ser el valor real del incremento general de los precios, el cual registra un incremento ¿Por eso vemos variaciones del valor de las frutas y las verduras a cada semana?
Estos precios también se encuentran ligados a otra variable importante: el aumento en los costos de la gasolina; a pesar, que el gobierno dice que no ha aumentado, la corrección en los subsidios al Impuesto Especial sobre Producción de Servicios (IEPS) sí provocan un incremento en lo que tenemos que pagar los mexicanos por los combustibles.
Entonces, si tenemos que pagar más por las gasolinas, esto se traduce en un aumento en los costos de la producción y transportación de los alimentos. El fin de semana antepasado compré pan de dulce en un mercado y el expendedor me anunció que el costo de la pieza tendría un aumento de un peso, por dar un ejemplo.Este factor -el precio de los combustibles- puede ser determinante a la hora de decidir por quién votar, pues las personas pueden modificar sus preferencias si ven que el bolsillo está afectado por el gobierno en curso. Por lo tanto, se debe analizar que a veces no es suficiente decir que las cosas van bien si la población percibe que no les alcanza para comprar lo más básico.













