Rafael Lulet 

Uno de los alimentos básicos en la familia mexicana se encuentra por encima del precio de un litro de gasolina en muchos estados del país, entre 20 hasta 30 pesos por kilo, la población ha debido afrontar las consecuencias de esta administración pagando caro diferentes productos de la canasta básica, la tortilla, es sin duda la parte incómoda la cual ha tenido que afrontar los mexicanos, no sirve de nada los apoyos sociales del gobierno de López Obrador cuando no alcanza ni para la quincena. 

La inflación agrava los bolsillos de muchos, y el poder adquisitivo disminuye ante la presencia del mal planteamiento económico federal para abatir tanto la desaceleración del país, así como de los factores externos que se ha sufrido como lo actual, entre ellos el Covid, la guerra en Ucrania y los posibles enfrentamientos entre China y Taiwán, son y han sido elementos de desestabilización financiera a nivel mundial los cuales perjudican a los mexicanos, sin mencionar la falta de apoyo a las Pymes para sostener la microeconomía. 

Ante la cacería del SAT, para obtener recaudación se ha aplicado la frase de “levantar hasta por debajo de las piedras”, en vista al terrorismo fiscal el cual sufren muchos productores y comerciantes tanto macros como micros, sin tener algún incentivo, y tampoco fomentar la inversión del país tanto interna y externamente, son factores de este gobierno, abonando a ello, la violencia por los cárteles, las declaraciones del presidente contra todo aquel que no se encuentre en favor de su gobierno, así como la falta de planteamientos sostenibles para mantener los apoyos sociales entre otros; todo ello, ha sido parte del problema, al final de cuentas, la “improvisación financiera” no conlleva a nada positivo. 

Se señala en algunos puntos del país la presencia del narcotráfico como un factor principal para el aumento de la tortilla, tal como se ha visto en otras ocasiones con otros productos esenciales de la canasta básica mencionando entre ellos el aguacate, el limón, entre otros más, donde los diferentes grupos criminales imponen el mercado para regular el precio a su antojo y obtener ganancias millonarias, pero así como hay algunos que lo hacen en perjuicio también hay otros contrarios, donde compelen al precio para bajarlo, por mencionar el Cártel de la sierra de Guerrero, algo que no debería tampoco de suceder, pero el gobierno Obradorista permisivo no hace nada al respecto, continuando con la rodilla en el suelo ante los diferentes grupos delincuenciales, pero muy “gallo” contra otros. 

Para buscar soluciones al respecto, se encuentran algunos personajes tanto sociales como políticos intentando frenar el aumento del importe de la tortilla, una de ellas es la secretaria de Igualdad de Género del Partido de la Revolución Democrática, Karen Quiroga Anguiano, quien intenta establecer el precio de este producto básico hasta en 10 pesos por kilo, con el objetivo de regresarlo al alcance de todos los hogares, quien también coincide que tal incremento se debe a la mala política económica del gobierno federal; Karen Quiroga, para tal acción ha organizado diferentes mesas de trabajo así como encuentros para lograr la implementación de un programa denominado: “Ley Tortibono”. 

Por otro lado, pese a las diferentes acciones implementadas por la Profeco, para sancionar los abusos no han podido evitar el escalonamiento del problema, tal como lo manifiestan, el incremento también ha sido por el aumento al costo de la harina donde se ha obtenido una aceleración de hasta 48% en el valor de la tonelada del maíz, debido a los estragos de la pandemia, pero se agrega a esto, la poca producción interna por la falta de un verdadero programa en el campo mexicano, rezago que existe por décadas en los diversos gobiernos anteriores y el actual quienes no se han preocupado por incentivarlo.